Papá, a otro Perro
La impotencia se apodera de mí cuando tengo que escuchar la propaganda barata que algunos politiqueros venden en tiempo de campaña, debido a que PAPÁ no puede venir con el cuento de que está comprometido a gobernar sin corrupción.
La cercanía de las elecciones (tres meses y en cuenta regresiva) provoca en los candidatos y sus estrategas un deseo de joder a los electores que raya en la indecencia y la vulgaridad, porque se les olvida el pasado o porque la vergüenza no es parte de su diario vivir.
El caso más patético, porque Danilo no ha llegado a la silla de alfileres para dañar lo que está mal, deshacer lo que nunca se hizo y continuar el desorden institucional e ingobernable en que nos han sumido, lo representa PAPÁ en la figura de Rafael Hipólito Mejía Domínguez.
El guapo de Gurabo debe recordar que cuando llegó al poder en el año 2000, el pueblo lo eligió porque entendió que Leonel Fernández Reyna no lo hizo bien y que Leonel Fernández repitió porque Papá lo hizo peor, aunque en cuanto a malversación de fondos los peledeístas han dado cátedras inolvidables que el pueblo deberá tomar muy en cuenta a la hora de marcar el voto el 20 de mayo de 2012.
Ir de mal en peor parece una constante heredada por los políticos dominicanos, toda vez que nuestra historia, desde el descubrimiento en 1492, hace ya 519 años, no registra la honestidad en su diccionario, debido a que todos, absolutamente todos, llegan al solio presidencial a hacerse de lo que padecen: ANSIEDAD ATROZ DE DINERO Y PODER.











