21 días, ¿Mito o realidad?

21 días, ¿Mito o realidad?Se ha establecido estudios sobre como el Cerebro humano asimila una nueva actividad o hábito que repetido durante veinte y un días ininterrumpidos se tornan un evento normal. Es decir, se ejecutan en piloto automático, nuestro organismo no se sacrifica, no se tortura una vez pasado esos 21 días. ¿Realmente funciona?, ¿Es un invento de la psicología para crear autodisciplina, o es científicamente probado que se puede cambiar cualquier rutina con tan solo practicar esto por veinte y un días nada más?

Esta teoría es sustentada en un ochenta por ciento por algunos investigadores:

* En los años 60, el cirujano plástico Maxwell Matz descubrió que sus pacientes tardaban 21 días en acostumbrarse a su nuevo aspecto o en dejar de sentir un “miembro fantasma” (amputado).

* 21 días es el tiempo que tardan las células madres en diferenciarse en nuevas neuronas del cerebro.

* También 21 días son lo que dura el biorritmo emocional. Todos los seres vivos seguimos ciclos relacionados con la naturaleza y nuestras propias funciones biológicas. De la misma manera que los ciclos menstruales duran 28 días de promedio, tenemos otros biorritmos como el emocional y el intelectual. Y parece que el emocional dura 21 días, y no 28 como se habitualmente se ha establecido. Así lo concluyeron por separado en el año 2000 los investigadores Miguel Smolensky, experto en cronobiología de la Universidad de Texas (EE.UU), y Zerrin Hodgkins, de Londres.

Tal parece que casi en su totalidad esta teoría es del todo cierta aunque tiene sus excepciones. Hay casos en los que 21 días no resultan suficientes para adquirir o desarrollar un nuevo hábito aunque así lo quisiésemos. Aprender a tocar un instrumento por ejemplo, toma mucho mas tiempo debido a su complejidad, superar una crisis emocional, pérdida de un ser querido, una violación, o incluso un cambio de residencia puede ser traumante y no acostumbrarse a ello como lo señalan estos investigadores.

Lo que podemos asegurar es que depende totalmente de nosotros, y que cada caso es diferente. Acostumbrarse a un nuevo hábito alimenticio puede tarda de 21 días hasta incluso años, desarrollar una rutina de ejercicios por igual o levantarse más temprano, todo está en la mente; de ahí que podemos afirmar que lo primero que hay que formatear es el cerebro.

Cuando rompes un hábito, o lo cambias, estas creando incomodidad cerebral, estas alterando tu zona de confort, y el cerebro no admite eso hasta que persistes y lo conviertes en algo, normal. La clave del éxito de muchas personas está justo en como ellos manejan esos cambios sin que signifique una experiencia negativa. Para lograr esto, es necesario hacer lo siguiente:

1- Formatea tu mente

2- Has ese nuevo hábito algo divertido, que pensar en ello te estimule emocionalmente.

3- No lo pienses mucho, ¡solo hazlo!

4- No lo comentes, sea cual sea la decisión, tómala responsablemente y ve a toda marcha.

5- No te tomes días libres hasta que el cerebro no lo coja en automático.

6- Siempre has algo diferente y desafíate a ti mismo.

Finalmente no se puede afirmar con certeza que un nuevo hábito se puede desarrollar de manera natural en 21 días, pero sí se puede avanzar bastante. 21 días es un tiempo prudente para que el cerebro aprenda a reconocer algo nuevo y poco deje hacer un esfuerzo para registrar dicha actividad. Lo cierto es que esta teoría es cuestionable por otros investigadores como Phillipa Lay, que ha comprobado que un hábito se crean en no menos de 66 días (Lay et alt 2010), aunque todo dependerá de la acción que se lleve a cabo y/o las circunstancias de las mismas.