Cámara de Diputado aprueba designar con el nombre de Osvaldo Virgíl al Estadio la Normal

Santo Domingo.- La Cámara de Diputados aprobó en primera lectura el proyecto de ley mediante el cual  queda designado el Estadio La Normal con el nombre de la gloria nacional y extranjera del béisbol, Osvaldo Virgil.

El proyecto de ley, de la autoría del diputado por la provincia Duarte, Franklin Romero, persigue honrar al primer jugador Dominicano de esta disciplina en las Grandes Ligas, al tiempo de designar dichas instalaciones  con el nombre de “Centro Deportivo y Cultural Osvaldo Virgil”, así como declarar  el 23 de septiembre como “El Día del Pelotero Profesional de la República Dominicana”.

La pieza legislativa recibió un informa favorable de la Comisión Permanente de Deportes, Educación Física y Recreación de la Cámara de Diputados.

Franklin Romero, defendió la iniciativa al destacar en uno de sus considerandos de la pieza legislativa establece que “Osvaldo Virgíl,  aun estando con vida y con plena lucidez mental merece ahora este reclamado reconocimiento, amparado bajo los grandes logros y sacrificios realizados, que permitieron trillar el camino a más de 100 dominicanos que hoy militan y   otros 600 que han militado en las Grandes Ligas.

Expresó que Virgíl, quien nació el 17 de mayo de 1932 en Montecristi, es un digno ejemplo de lucha y perseverancia, quien a su juicio además abrió las puertas de las Grandes Ligas a los dominicanos.

Romero resaltó que por sus extraordinarias hazañas, Virgil es una gloria en el ejercicio del deporte, con grandes logros obtenidos a nivel nacional e internacional.

Añadió el congresista que “en varias ocasiones a través de los medios de comunicación, dirigentes y personalidades del ámbito deportivo del país, en especial el presidente de la Federación Dominicana de Béisbol Aficionado (FEDOBE), Héctor Pereyra, así como los presidentes de las ligas deportivas, han hecho un reclamo público defendiendo de que “el Estadio de la Normal, lleve el nombre de Osvaldo Virgil”.

En relación a que se declare el 23 de septiembre como “El Día del Pelotero Profesional de la República Dominicana”, dijo que ese día del año 1956,  fue el debut de “Osvaldo Virgil” como el primer dominicano en jugar en el béisbol de las Grandes Ligas, abriéndole así el camino a los demás jugadores de la nación de Juan Pablo Duarte.

Resaltó además que Virgil tiene su historia en la pelota invernal dominicana y del Caribe, militando con los Leones del Escogido y Águilas Cibaeñas, equipos que posteriormente dirigió; además que fue dirigente de la liga venezolana con los Leones de Caracas, Tigres de Aragua, Tiburones de La Guaira y Cardenales de Lara.

“La Normal fue el primer estadio que se construyó en el país por allá por el 1946 y Virgil fue el primer jugador dominicano en llegar a Grandes Ligas, entonces lo honraremos con ponerle su nombre al estadio más antiguo”, agregó Romero.

Osvaldo Virgil

Osvaldo José Virgil Pichardo mejor conocido como Ozzie Virgil, nació el 17 de mayo de 1932 en Montecristi.

El 23 de septiembre del año  1956 firmó un contrato con los Gigantes de Nueva York, convirtiéndose en el primer dominicano en jugar en Las Mayores.

“El Orégano” como le llaman a Virgil, jugó en la liga dominicana en seis temporadas, cinco de ellas con el euipo de los Leones del Escogido. Jugó su última campaña con las Águilas Cibaeñas. Desde la temporada 1955-56 y hasta 67-68, acumuló 216 partidos, donde bateó para .266.

El 23 de septiembre de este año Virgil cumplirá 62 años de jugar por primera vez en Grandes Ligas.

Estadio La Normal

El estadio La Normal forma parte de la historia del béisbol dominicano, ya que fue inaugurado en 1946. Sirvió de albergue desde el 1951 y hasta 1954 como casa del béisbol profesional dominicano.

El 23 de septiembre representa una fecha muy importante para el béisbol dominicano en las Grandes Ligas. Y es que hace exactamente 64 años, Osvaldo Virgil debutó en las Grandes Ligas con los Gigantes de Nueva York.

Detrás de Virgil, decenas de dominicanos han pasado por las Grandes Ligas, dejando bien claro que el talento criollo es capaz de superar con creces al de cualquier parte del mundo.