Cultura viva: “Antígona en Nueva York”

Lincoln López

El renombrado dramaturgo Janusz Glowacki (1938-2017) produjo su más importante obra teatral en 1992, titulada ¨Antígona en Nueva York¨.  Esta propuesta basada en el tema griego  clásico: ¨Antígona¨ del poeta (dramaturgo) Sófocles, consiste en convertir ¨a la hija de Edipo de Grecia en Anita en Nueva York. Una joven de Puerto Rico que vive en la indigencia y que lucha para darle a su pareja un entierro digno alejado de las fosas comunes para homeless. En esta aventura la acompañan otros dos exiliados que buscaron en Manhattan su sueño y que acabaron mendigando en un parque neoyorkino¨. (Itzian de Francisco).

Polaco de nacimiento, Janusz Glowacki, escribió cuentos y novelas; guiones cinematográficos y obras teatrales. Adquirió fama mundial en la década de 1960 con guiones  como el de la película ¨Caza de moscas¨. Se le consideró un agudo observador de la realidad, y sus obras  están permeadas por el sarcasmo, pero también por simpatía por las fútiles luchas de sus personajes, según la crónica periodística. Se radicó en Nueva York a inicios de la década de 1980, luego que las autoridades comunistas polacas decretaron la ley marcial.

¨Antígona¨ ha perdurado a través de los siglos esencialmente por dos razones: la primera, por la trascendencia del tema envolviendo un conflicto fundamental: el enfrentamiento entre el poder y el individuo. Dos hermanas, Antígona e Ismene, discuten si se debe desobedecer o no el dictamen del rey  declarando a Polinices traidor a la patria,  muerto en la batalla contra su hermano Eteocles, y, por tanto, no debe ser enterrado dignamente sino que su cuerpo sea dejado a las afueras de la ciudad para que lo devoren las aves de rapiña, y, el otro conflicto, frente al poder político: Antígona versus el rey de Tebas, Creonte. Ella optó por no  acatar la orden real siguiendo el dictamen de su conciencia. El eterno conflicto  entre el poder y la conciencia del individuo.

Sobre Antígona, la escritora argentina María Magdalena Uzín  dice que ¨es una de las tragedias más reescritas en todas las épocas. George Steiner cuenta cientos de versiones, y eso sin incluir las versiones latinoamericanas¨. Solo en Argentina, se registran varias versiones de la tragedia; entre ellas, ¨Antígona Vélez¨, en1951, de L. Marechal, situada en un ambiente rural y ¨Sobre héroes y tumbas¨, en 1962,  de E. Sábato…

¨La pasión según Antígona Pérez¨ es una magnífica versión del dramaturgo puertorriqueño Luis Rafael Sánchez. La obra está basada en la vida de Olga Viscal Garriga, que fue condenada a ocho años de prisión por negarse a reconocer la autoridad de Estados Unidos sobre su patria. En República Dominicana,  existe una versión satírica sobre ese tema griego, titulada ¨Antígona-Humor¨,  escrita  por Franklin Domínguez,  una de las principales figuras del teatro dominicano, dramaturgo, director y actor.

De ahí se desprende la segunda razón por la cual Antígona forma parte del teatro clásico, y es que se sigue representando por su valor artístico en los escenarios del mundo, permanece viva 2,400 años después de su estreno, tanto en el texto original como en cientos de versiones, cada sociedad  haciéndola suya, como es el caso que motiva este artículo: Antígona en Nueva York.

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