Familiares de empresario asesinado en Bonao piden todo el peso de la ley a mujer acusada de contratar sicarios

Miguel Cruz Tejada 

NUEVA YORK,- Familiares del empresario Jeffrey Alexander Tavarez, asesinado a tiros en Bonao el lunes de la semana pasada, pidieron todo el peso de la ley contra la señora Daniela Burgos Santos de 21 años de edad, acusada de contratar cuatro sicarios para matar a su marido, supuestamente para quedarse con la fortuna y las propiedades de la víctima.

Tavarez, de 27 años de edad, decidió irse a invertir millones de pesos a Bonao, después de ganar una demanda, en la que se transó por $1.5 millones, aunque el total hubiera sido de $3, después de ganar una batalla legal por un accidente que tuvo en el trabajo.
Él era conductor de una guagua en Nueva York.
Su tía Giselle Payano y una prima que se identificó como Stephanie Guichardo, dijeron creer en las acusaciones contra Burgos, añadiendo que fue un crimen horrendo motivado por la ambición de quedarse con todo.
“Queremos que eso no se quede así y que ella pague por lo que hizo, porque él se dio cuenta, porque cuando estaba mal herido, la llamó y ella no le contestó la llamada. Le dijo que no lo dejara morir”, añadió la tía, entre sollozos.
Reveló que Tavares, iba manejando y cuando le dispararon, una de las balas impactó una parte del panel del carro, perdió el control y chocó.
“Cuando chocó, los que lo atacaron, fueron hasta el carro, abrieron la puerta y siguieron disparándole”, narró la tía.
La prima dijo que la familia no quiere que el asesinato quede impune.
“No es justo lo que ella le hizo, mandarlo a matar por ambición, porque él le estaba dando todo”, añadió Guichardo.
Ellas dijeron que habrá que esperar que la investigación concluya, pero sin importar quién o quienes sean los responsables, reclaman que todo el peso de la ley caiga sobre los matadores.
Una versión no confirmada asegura que la víctima estaba casado en Nueva York con una mujer con la que procreó hijos, pero que se había divorciado o estaba en proceso de divorcio.
Llevaba tres años de relación con la acusada como presunta autora intelectual del asesinato.
Ella es acusada de múltiples cargos y los investigadores en República Dominicana le imputan haber pagado $300 mil pesos dominicanos a los sicarios actuantes, David Adames Villamán, Pedro Luis Henríquez, Andy Ferrera Núñez y Dauryn Manuel Burgos, entre los que está un hermano y un primo. También les habría pagado con caras joyas de oro como anillos y cadenas, que el empresario llevó desde Nueva York, según la supuesta confesión de los acusados.
Burgos, está negando los cargos y dice que todo es una fábula, porque ella nunca sería capaz de mandar a asesinar a su marido. Se dijo que está embarazada con 19 semanas y fue golpeada por otra reclusa en la celda del cuartel policial de Piedra Blanca, lo que la puso en riesgo de un aborto. Fue ingresada en el hospital.
El empresario era propietario de “Papi Chulo Rent Car” y otros negocios que había adquirido en Bonao.
Se dijo que nació en Nueva York y según su perfil de facebook, donde figura como casado hasta 2016, estudió en las escuelas secundarias George Washington y
Camden Academy Charter High School en Nueva Jersey.
En sus cuentas de las redes informaba que él había residido en el Alto Manhattan y Nueva Jersey.