Presidente chileno anuncia cambios en salud y educación

El presidente chileno Sebastián Piñera anunció el viernes, en su primer mensaje a la nación, “una cirugía mayor” a la salud, un nuevo financiamiento a la educación universitaria y un fortalecimiento de la educación preescolar.

Mientras hablaba en el Congreso en Valparaíso, 120 kilómetros al sureste de Santiago, cientos de mujeres jóvenes intentaron marchar pacíficamente hacia el parlamento, pero fueron rechazadas por policías antidisturbios que por momentos usaron chorros de agua y las hicieron retroceder hasta una plaza cercana.

Centenares de jóvenes que participan desde hace semanas en ocupaciones o paros en una veintena de planteles en demanda de una educación no sexista viajaron a Valparaíso para protestar contra las actitudes machistas.

En otro sector del puerto, algunos encapuchados encendieron fogatas y se enfrentaron a efectivos antimotines lanzando bombas incendiarias. Las barricadas encendidas fueron la tónica de las primeras horas del día en Santiago, en una decena de puntos de la ciudad.

En la primera cuenta pública a dos meses y 20 días de su instalación, Piñera ahondó en aspectos que podrían caracterizar a su segundo gobierno, que se extenderá hasta el 2022.

En un largo discurso anunció el fin de los préstamos estudiantiles de la banca privada que endeudaron a miles de jóvenes con una fuerte carga financiera. Dijo que promoverá un proyecto de ley para crear un sistema único de créditos que administrará el Estado sin participación de la banca, con una tasa de 2%, al que podrán acceder los morosos.

También indicó que hay que iniciar “una cirugía mayor” a la salud –en relación a los adultos mayores– reduciendo los tiempos de espera para ser atendidos en los hospitales básicos y potenciando la prevención de enfermedades, y sobre el sistema de salud privado, al que accede menos de 20% de la población, anunció una reforma para eliminar el rechazo de afiliados o el impedimento para cambiarse de un seguro a otro por presentar una enfermedad base.

Asimismo, delineó un proyecto que cambie el sistema privado de pensiones –que ahora otorga mayoritariamente jubilaciones en muchos casos inferiores al 20% del sueldo que ganaba el pensionado– e indicó que una reforma progresiva buscará “que todos los chilenos tengan una jubilación digna”.

Por otra parte, anunció que la semana entrante enviará un proyecto para agilizar la ley de adopciones aunque evitó referirse a la posibilidad de que parejas homosexuales pudieran adoptar, tema que ocasiona serias divisiones en su coalición centroderechista.

Sin aludir abiertamente a las universitarias que mantienen ocupadas o en paro una veintena de planteles en protesta contra el machismo, señaló que hay que promover un gran cambio legal y cultural “en la forma que tratamos a nuestras mujeres”.

Sobre los niños, el mandatario afirmó que “no es justo ni aceptable que en Chile la cobertura de la educación pre escolar sea inferior a la cobertura de la educación superior. Por eso debemos poner a los niños primeros en la fila”, y dijo que se empeñará en garantizar “el derecho universal” a guarderías para los hijos de madres que trabajan y para los padres que tengan la tutela de sus hijos.

Por último, Piñera anunció que mantendrá el impuesto del 27% a las empresas, elevado en el anterior gobierno de Michelle Bachelet. “Dada las dificultades fiscales heredadas y la envergadura y urgencia de las reformas sociales, y proyectos estructurales por hacer, he decidido mantener la tasa de impuesto corporativo a las empresas”.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, dijo que el costo de las medidas anunciadas alcanza unos 26.500 millones de dólares: 13.000 millones serán gasto fiscal y 13.500 millones se financiarán con inversión directa.