
Los bancos conspiraron unos con otros para fijar las tazas de cambio de dólares contra euros, según dijo el Departamento de Justicia.
Los cambistas presuntamente compartieron órdenes de clientes a través de “chats rooms”y usaron la información para obtener ganancias antes que sus clientes.
El comportamiento considerado criminal tuvo lugar entre diciembre 2007 y enero de 2013.
Paralelamente, el banco UBS acordó declararse culpable de manipular las tasas de interés y pagará $203 millones de dólares.
