• 23 enero, 2026

Acusan a hombre herido por Patrulla Fronteriza en Portland de agresión agravada

Un agente de la Patrulla Fronteriza disparó a dos personas en Portland, Oregon, durante una parada de tráfico, luego de que las autoridades afirmaran que los ocupantes del vehículo estaban vinculados a una pandilla venezolana.

El enfrentamiento se suma a una serie de incidentes similares que involucran a funcionarios federales y que han generado creciente frustración entre los estadounidenses por la aplicación de las leyes migratorias durante la administración del presidente Donald Trump.

El tiroteo ocurrió el jueves, cuando un agente disparó contra un hombre y una mujer que se encontraban dentro de su automóvil. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostuvo que el uso de la fuerza se produjo en defensa propia, luego de que el conductor intentara utilizar el vehículo como un arma.

Luis David Nino-Moncada fue acusado de agresión agravada contra un agente federal con un arma mortal o peligrosa, informó el Departamento de Justicia el lunes. Según los fiscales, el acusado puso en peligro a los agentes de la Patrulla Fronteriza durante el incidente.

De acuerdo con la acusación, durante la parada de tráfico Nino-Moncada dio marcha atrás y aceleró repetidamente su vehículo, impactando en varias ocasiones una camioneta desocupada de la Patrulla Fronteriza.

Nino-Moncada, quien también enfrenta cargos por daños a propiedad federal por un monto superior a los 1,000 dólares, compareció este lunes ante un tribunal federal para su primera audiencia. Un juez ordenó su detención y programó una audiencia preliminar y otra de detención para el miércoles, según informó la Fiscalía Federal del Distrito de Oregon.

El Defensor Público Federal del Distrito de Oregon, que representa al acusado, se negó a ofrecer comentarios sobre el caso.

El incidente ocurrió un día después de que Renee Nicole Good, de 37 años, muriera tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, hecho que desató protestas en varias ciudades del país ante la preocupación por el uso de tácticas cada vez más agresivas por parte de agentes federales.

El FBI encabeza la investigación del tiroteo en Portland, calificándolo como un “ataque contra agentes federales”. Paralelamente, el fiscal general de Oregon abrió una investigación estatal para determinar si algún funcionario federal actuó fuera del marco de su autoridad legal.

Según las autoridades, el tiroteo ocurrió a las 2:19 de la tarde, cuando agentes de la Patrulla Fronteriza intentaron detener a dos inmigrantes venezolanos presuntamente vinculados a la pandilla Tren de Aragua. Al identificarse, el conductor habría intentado atropellar a los agentes, lo que provocó que uno de ellos disparara.

La declaración jurada señala que los agentes se identificaron en español como funcionarios del orden y ordenaron a los ocupantes salir del vehículo. Sin embargo, el conductor puso el vehículo en reversa y embistió repetidamente una camioneta de la Patrulla Fronteriza, causando daños considerables.

Durante la maniobra, uno de los agentes disparó dos veces a través de la ventana del lado del conductor. El hombre resultó herido en un brazo y la mujer recibió un disparo en el pecho, informó el DHS.

Tras huir del lugar, Nino-Moncada llamó al 911 para solicitar asistencia médica. Ambos heridos fueron trasladados a hospitales de la zona. Posteriormente, el acusado admitió haber embestido intencionalmente el vehículo oficial en un intento de escapar.

Las autoridades informaron que ninguno de los seis agentes involucrados llevaba cámaras corporales activas y que no se han obtenido imágenes de vigilancia de comercios cercanos. Ningún agente resultó herido durante el incidente.

El DHS identificó a los heridos como Luis David Nino-Moncada y Yorlenys Betzabeth Zambrano-Contreras, ambos inmigrantes venezolanos que, según las autoridades, ingresaron ilegalmente a Estados Unidos en los últimos años y estarían vinculados al Tren de Aragua.

Las autoridades federales indicaron que continúan investigando los presuntos vínculos de ambos con dicha organización criminal. Mientras tanto, el estado de Oregon mantiene su propia investigación para esclarecer el uso de la fuerza por parte de agentes federales.

El tiroteo ha provocado fuertes reacciones políticas. El alcalde de Portland pidió a ICE suspender sus operaciones en la ciudad, mientras que la gobernadora de Oregon exigió transparencia y rendición de cuentas.

Manifestantes se congregaron frente a las instalaciones locales de ICE, donde se produjeron arrestos y enfrentamientos menores. Las autoridades locales llamaron a mantener las protestas de manera pacífica, en medio de un clima de creciente tensión social.

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