
«Condeno de la forma más firme esta violación del derecho internacional por parte de las fuerzas israelíes», declaró en un comunicado Pierre Krahenbuhl, jefe de UNWRA.
«Llamo a la comunidad internacional a iniciar una acción política decidida para poner fin de inmediato a la masacre en curso», añadió, según recoge la Agencia France Presse.
Poco después del alba, dos obuses lanzados desde tanques israelíes dieron de lleno en dos salones de clase de la escuela, ubicada en el campo de Jabaliya, donde numerosos civiles se habían refugiado unos 3,300 civiles.
Al menos 16 personas murieron en un ataque que Krahenbuhl calificó de «intolerable».
«No hay palabras para expresar mi cólera e indignación», escribió en su cuenta Twitter.
«Es la sexta vez que una de nuestras escuelas de la UNRWA sufre un ataque», añadió.
