• 20 enero, 2026

Australia registra cuatro ataques de tiburón en 48 horas; ¿qué está pasando?

Brisbane, Australia.– Una serie de ataques de tiburones en Australia ha encendido las alarmas en plena temporada alta de verano, obligando al cierre de unas 40 playas en el estado de Nueva Gales del Sur (NSW), el más poblado del país.

En apenas 48 horas se registraron cuatro ataques, todos atribuidos a tiburones toro, una especie conocida por su agresividad y capacidad de moverse entre agua dulce y salada, especialmente tras fuertes lluvias que enturbian el mar y los acercan a la costa.

Las autoridades explicaron que durante el fin de semana Sídney experimentó las lluvias más intensas en al menos una década, creando condiciones propicias para encuentros peligrosos entre humanos y tiburones cerca de estuarios y desembocaduras de ríos.

“Es muy inusual tener cuatro incidentes confirmados en tan poco tiempo y todos con tiburones toro”, afirmó Steve Pearce, director ejecutivo de NSW Surf Life Saving, organización encargada de la vigilancia costera.

Víctimas y playas cerradas

El primer ataque ocurrió el domingo, cuando un niño de 12 años fue mordido mientras nadaba en el puerto de Sídney. El menor permanece en estado crítico. Un día después, un surfista de 25 años resultó gravemente herido en North Steyne Beach, una de las playas más concurridas de Sídney.

Otros dos incidentes incluyeron ataques a tablas de surf, uno de ellos a un niño de 11 años, que resultó ileso, y a un surfista en la costa norte central del estado, quien sufrió heridas leves.

Advertencias ante el feriado nacional

Las autoridades advirtieron que el riesgo podría mantenerse durante varios días, justo cuando se prevén altas temperaturas antes del feriado del Día de Australia, lo que podría llevar a decenas de miles de personas a las playas, pese a las restricciones.

“Las playas están cerradas por una razón. Pedimos a la población que se mantenga fuera del agua”, insistió Pearce.

Vigilancia reforzada

Socorristas, drones, motos acuáticas y helicópteros de rescate fueron desplegados para monitorear la presencia de tiburones y evaluar la calidad del agua. Expertos señalan que podrían pasar hasta siete días para que el agua se aclare y disminuya el peligro.

El ecólogo marino Vincent Raoult, de la Universidad Griffith, explicó que no existe evidencia de un aumento en la población de tiburones toro, sino una mayor interacción con humanos debido al uso intensivo de las playas y la expansión urbana sobre su hábitat natural.

El primer ministro de NSW, Chris Minns, reconoció la necesidad de reforzar los sistemas de alerta y comunicación, especialmente tras tormentas, para prevenir nuevos ataques.

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