
La medida es clave en momentos en que Bolivia busca volver a la normalidad. Las elecciones del pasado 20 de octubre fueron anuladas tras constatarse que hubo manipulación en los resultados a favor del expresidente Evo Morales.
El supuesto fraude electoral desató fuertes protestas de opositores y partidarios que derivaron en la muerte de 35 personas. Morales se vio obligado a renunciar el 10 de noviembre, se asiló en México y ahora está instalado en Argentina como refugiado.
Los nuevos miembros de la entidad electoral fueron escogidos entre más de 300 candidatos y según la Constitución, tres debían ser mujeres y al menos dos de condición indígena o campesina.
Los elegidos fueron Óscar Hassenteufel Salazar, Francisco Vargas Camacho, Daniel Atahuichi Quispe, Angélica Ruiz Vaca Diez, Rosario Baptista Canedo y Nancy Gutiérrez Salazar.
El nuevo TSE deberá ahora fijar una fecha para los comicios en los que se elegirá a un nuevo presidente de Bolivia y se renovará la totalidad del legislativo. Horas antes, se solicitó una ampliación del plazo de dos a 10 días para la elaboración del calendario electoral, informó el vocal Salvador Romero.
Representantes de organismos internacionales como de la OEA, la Unión Europea y de la Iglesia Católica estuvieron en la sesión.
