Brandon Bryant, el operador de drones que mató a 1.600 víctimas en Irak y Afganistán incluidos niños

Brandon Bryant, el operador de dronesMiguel Cruz Tejada

NUEVA YORK,- Brandon Bryant, un ex miembro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, especializado como operador de drones, confesó en una entrevista por televisión que después de asesinar a 1.600 “objetivos”, comenzó a remorderle la conciencia y decidió retirarse.

Dijo a la BBC de Londres que manejaba los drones (aviones no tripulados) a veces, hasta desde su tablet, “pero lo que veía eran sólo sombras”, aunque recuerda que en su mente dibujaba figuras de personas, entre las que hubo numerosos niños.

“A medida que pasaba el tiempo, me sentía más incómodo por lo que estaba haciendo, me resultaba difícil dormir y comencé soñar con el rayo infrarrojo con el que apuntaba a los objetivos”, explica Brandon.

“En mi primer disparo, recuerdo la imagen específica que vi, algo como una sombra era lo que veía en mi pantalla, justo antes de disparar. El misil cayó justo en los pies de esas personas”, relata el operador.

“Veía siluetas, sombras de personas en nuestras pantallas y matamos esas sombras”, agrega.

Brandon dice que era operador central con el dron “NQ1 Bravo Predator” y controlaba con la cámara el avión y el rayo laser, cada misil requería dos acciones con sendos mecanismos de seguridad.

“El piloto no podía lanzar el misil, sin que yo disparara el laser. Trabajaba de noche y nuestras noches eran días en Irak y Afganistán”, narra.

“Y luego de matar la gente, me iba a casa con mis hijos. A nosotros nos decían que ellos eran los malos. Mi primer disparo fue el 26 de enero del 2007 y semanas después fue el segundo también en Afganistán”, añade Brandon.

Cuenta que cuando hizo el segundo disparó, mató a dos hombres que entraban a una casa, donde había una luz pequeña que se filtraba a través de la ventana.

“Decidimos disparar, parecía algo de rutina, disparé el laser y estaba pensando: bueno…hagamos esto, pero cuando faltaban seis segundos para el impacto, vi a una persona pequeña entrando a la casa y el misil la impactó”, dijo Brandon.

Explicó que se preguntaba qué estaba pasando. “¿Qué fue eso, que fue eso?, preguntó a su compañero de pantalla y al controlador y le dijeron que había matado un perro.

“Pero nunca creí que era un perro, era un niño y sentí repugnancia, ¿cómo podían nuestras acciones ser legales y justas, aunque nos decían que ellos eran los malos?”, expuso el operador.

Después mató al niño, él no podía dormir y soñaba cada noche con los disparos a través de la luz infrarroja del rayo laser.

Dijo que la gota que colmó el vaso, fue cuando se le ordenó asesinar a un norteamericano de origen pakistaní, Alwad Al Walaki, del que le dijeron que sería el próximo bin Laden.

“Pero era un ciudadano de Estados Unidos y yo no estaba allí para matar a nuestra propia. Esas acciones, estaban mal y fue entonces cuando decidí dar la espalda a todo eso y marcharme”, concluyó diciendo Brandon.