Cámara de Comercio pide cambio política económica del gobierno

Santiago- La Cámara de Comercio y Producción de Santiago, en ocasión del final del presente año, hace propicia la ocasión para compartir las siguientes reflexiones, en ánimo de contribuir a que podamos superar con éxito los grandes retos planteados a la nación para el próximo año.

En primer lugar destacamos nuestra adhesión al planteamiento del Presidente de la República, Doctor Leonel Fernández, sobre la necesidad de llevar a cabo un cambio en el modelo económico basado en los sectores productivos de nuestra economía. Para ello se requiere implementar una profunda e intensa campaña de promoción de la actividad exportadora y de la actividad productiva nacional de forma conjunta. Esto implica que las políticas macroeconómicas fiscal y monetaria se modifiquen y coordinen para que vayan en apoyo directo a estas actividades, pues de esto depende también la creación de empleos de calidad en el sector formal, en vez del empleo informal desprovisto de protección social, que es el único que ha estado creciendo.

La creación de empleos de calidad de forma sostenible, requiere de una participación más activa de los actores económicos dominicanos en los mercados internacionales, al igual que en el mercado local.

La puesta en operación de la Mesa Presidencial de Fomento a las Exportaciones es una urgente necesidad que debe prestar atención a los resultados negativos que arrojan los tratados de libre comercio firmados por el país y puestos en ejecución, en cada uno de los cuales nuestro saldo negativo pone en peligro a largo plazo, la estabilidad macroeconómica de que disfrutamos.

Sabia y oportunamente, prestemos atención a esta brecha que amenaza nuestro futuro y afecta nuestro presente.

En segundo lugar nos queremos referir al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. El mismo establece condiciones que merecen nuestra atención y respaldo. Plantea la necesidad de un aumento de la inversión pública, tema medular para el proceso de reactivación económica que debemos encarar el próximo año.

Estas obras deben distribuirse a lo largo del territorio nacional con sentido de equidad. Plantea por igual un aumento del gasto social y el gasto en educación así como la reducción en el gasto corriente. Estas disposiciones, aunque tímidas aun en su alcance, van orientadas en la dirección correcta, por lo que merecen nuestro apoyo.

La estabilidad macroeconómica es un requisito para el crecimiento. Sin embargo, ella sola por si misma no es suficiente para impulsar el proceso de desarrollo con equidad social que demandan las presentes circunstancias.

En tercer lugar consideramos necesario destacar, que por primera vez en varias décadas se están llevando a cabo esfuerzos serios y bien encaminados para superar la extensa crisis del sector eléctrico, que tantos años de retraso le ha impuesto a nuestro proceso de desarrollo.

Dos temas merecen ser destacados. De un lado, las acciones orientadas a modificar la composición de la canasta energética, ampliando en una primera fase la participación del gas natural, lo que debe reducir nuestra vulnerabilidad ante la volatilidad de los precios del barril del petróleo.

Por otra parte, las proyectadas inversiones en tecnología necesaria para aumentar los niveles de medición y facturación de la energía, lo que permitirá aumentar el flujo de caja del sistema, hasta hacerlo autosostenible.
Vaya nuestra exhortación al Gobierno para que preserve y mantenga su decidido apoyo a esta gestión, a fin de que los recursos destinados al subsidio eléctrico puedan ser reorientados hacia áreas tan necesarias como la educación y la salud y el sistema eléctrico dominicano deje de ser una traba a nuestro proceso de desarrollo y al incremento de la competitividad de la actividad económica.

Para Santiago, la crítica situación por la que atraviesa el sector de zonas francas, constituye un negativo factor de riesgo, por la gran concentración de empleos que el mismo representa. Ahora que se debate la necesidad de aprobar una nueva legislación sobre la materia, se hace necesario que el Gobierno pueda establecer la justa medida de las acciones que permitan la sostenibilidad de este sector, el cumplimiento de las obligaciones establecidas en los tratados firmados y los efectos que sobre la actividad económica local pueda generar la misma. La conservación y generación de empleos debe ser el norte que defina las acciones que deberá contener esta nueva legislación.

Finalmente, asumimos un año 2010 cargando de grandes retos y expectativas. Con importantes y profundas tareas pendientes de abordar.
La Cámara de Comercio y Producción de Santiago invita al pueblo dominicano a trabajar en recomponer este enorme fardo de desigualdades que hemos construido. Y a asumir con mayor ahínco y dedicación nuestras tareas fundamentales y cuidar con denodado celo y esmero nuestro espacio cívico y ciudadano.

Que las oportunidades que nos traen la estabilidad, la paz social y la democracia sean utilizadas firme y efectivamente en el próximo año, para aminorar las desigualdades sociales existentes.

Hagamos de la democracia con nuestra activa participación, un verdadero instrumento de justicia, paz, equidad y prosperidad.