Camino califica como burla de políticos visita a los pobres

Camino califica como burla de políticos visita a los pobresSANTIAGO.- Para el semanario Camino, constituye una pena y burla volver a ver candidatos visitando los rincones más oscuros del país, mirar la pobreza extrema en que viven tantas familias, y hasta compartirla por fracciones de segundos mientras van prodigando besos y abrazos a los más necesitados.

“Entran en sus ranchos destartalados y casuchas que piden clemencia al viento para no derrumbarse, entablando con nuestra gente conversaciones poco sinceras con ribetes de trampa y engaño”, aduce.

La consideración sobre el particular del vocero escrito del Arzobispado de esta ciudad aparecerá en el editorial de su edición de este domingo, con el título de “Recordando la Carta”.

“Ahora que entramos de lleno a la campaña electoral que culminará con la elección de los nuevos servidores públicos, el domingo 15 de mayo queremos recordarles a los principales actores de este proceso, lo que plantean nuestros Obispos en su Carta Pastoral, acápite 28”, puntualiza.

En esa ocasión dijeron que los candidatos en sus discursos de campaña hablan habitualmente de cercanía, de escuchar los reclamos del pueblo, de tener en cuenta las necesidades de los pobres, ser su “voz” en las entidades públicas que ocupen, pero que sin embargo, se percibe la devaluación de la credibilidad en el ejercicio de la política.

“La gente percibe que la política es un negocio de fácil enriquecimiento para unos pocos que logran escalar a puestos dirigenciales en el tren gubernamental, y no un ejercicio de servicio a la sociedad y al bien común. Los engañados por falsas promesas electorales claman misericordia”, dijeron.

Camino sostiene que en esas palabras se encuentra el retrato más fiel y transparente de lo que observamos cada día en nuestro país. “Es penoso y hasta parece burla volver a ver candidatos visitando los rincones más oscuros del país, mirar la pobreza extrema en que viven tantas familias, y hasta compartirla por fracciones de segundos mientras van prodigando besos y abrazos a los más necesitados”.

Por eso, el semanario católico aboga por una actividad política que deje atrás esta práctica ignominiosa. “Soñamos con una campaña electoral llena de propuestas viables y que el lenguaje usado en la misma contribuya a fomentar relaciones respetuosas entre los que piensan diferente”.

“Esperamos que los dirigentes de los diferentes partidos no llenen a sus seguidores de odio y violencia. Que piensen en el bien común, y que este sea el mejor proceso electoral que conozca la historia dominicana. Si queremos, podemos lograrlo”, concluye.