
Záiter Pou fue cancelado por las Fuerzas Armadas por ausentarse del país sin el permiso correspondiente, cosa que al parecer hacía con relativa con frecuencia.
El cirujano practicaba cirugías a reconocidos delincuentes dominicanos y extranjeros para borrarles las huellas dactilares y por cuyas intervenciones quirúrgicas recibía respetables cantidades de dinero en dólares, según se ha conocido en los últimos días.
El médico y dos dominicanos que le acompañaban en la realización del sucio y denigrante negocio fueron llevados a la corte este martes y la causa se reenvió para el 25 de agosto próximo.
La información de su separación de las Fuerzas Armadas del país fue dada a conocer por su ministro, teniente general Pedro Rafael Peña Antonio, quien señaló que se mantiene en comunicación con las autoridades norteamericanas que llevan a cabo la investigación en torno al referido militar.
