Centro León culmina proyecto de salvaguardia del patrimonio de la Cofradía de los Congos de Villa Mella
El acto de cierre marcó la entrega formal de un libro de investigación y el documental «Moriviví» como herramientas clave para el futuro de la tradición.
En un ambiente de profunda identidad, el Liceo Francisco del Rosario Sánchez fue el escenario para el encuentro de cierre del proyecto Fortalecimiento de las capacidades de La Cofradía del Espíritu Santo de Los Congos de Villa Mella para salvaguardar su patrimonio. Esta iniciativa fue desarrollada con el respaldo de la UNESCO y el Fondo del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Convención de 2003, con el objetivo de garantizar la continuidad de esta emblemática manifestación.
Durante el encuentro fueron presentados dos productos fundamentales para la documentación y transmisión de este patrimonio cultural: el documental Moriviví, dedicado a las manifestaciones espirituales, musicales y danzarias de la Cofradía, y el libro La Cofradía de los Congos del Espíritu santo de Villa Mella, investigación realizada por la académica Clenis Tavárez María.
La actividad, contó con la participación de Yessica Durán, coordinadora de cultura de la Comisión Nacional Dominicana para la UNESCO; Roberta Chávez Brazobán, en representación del Viceministerio de Patrimonio Cultural; Manuel Vargas Payano, director del Museo del Hombre Dominicano; Kenia García, directora del Centro Nacional de Folklore; Tommy García, director de la Casa de la Música; y Jaqueline Álvarez, directora del Instituto Dominicano de Investigaciones Antropológicas de la UASD.
Wilfredo Padrón Iglesias, coordinador de proyectos culturales del Centro León, presentó el informe de los resultados del proyecto, desglosando los objetivos alcanzados, las actividades formativas realizadas y los resultados principales que permitirán proteger la tradición.
En nombre de la Cofradía, tomaron la palabra sus máximas autoridades tradicionales: Bienvenido Brazobán, rey de la Cofradía; Clara de Paula Minier, reina de la Cofradía; y William Minier, director ejecutivo, quienes expresaron su gratitud y el significado de ver su legado documentado. Asimismo, Yessica Durán ofreció unas palabras en representación de la Comisión Nacional Dominicana para la UNESCO.
El antropólogo y músico Edis Sánchez agradeció a todas las personas e instituciones involucradas a lo largo del proyecto. Durante este momento, se realizó la entrega formal del libro a los cofrades, facilitadores de los talleres, organizaciones comunitarias y gestores locales que apoyaron la logística en el territorio. En nombre del Centro León, Luis Felipe Rodrígez, gerente de Programas Culturales, agradeció a la Comisión Nacional Dominicana para la UNESCO la confianza por depositar en nuestra institución la ejecución del proyecto y a los cófrades por facilitar el acceso a sus saberes.
Folkloristas, académicos, comunitarios y los propios cofrades celebraron además el 25 aniversario del histórico reconocimiento otorgado por la UNESCO a los Congos. La Cofradía de los Congos del Espíritu Santo de Villa Mella fue la encargada de la apertura y el gran cierre del evento, llenando el espacio con los ritmos ancestrales de sus instrumentos y una vibrante presentación musical que reafirmó que su patrimonio sigue más vivo que nunca.
Sobre La Cofradía de los Congos del Espíritu Santo de Villa Mella
La Cofradía del Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella es una de las principales expresiones socioculturales e identitarias de República Dominicana.
Es un espacio cultural que se destaca por sus expresiones diversas relativas a la música, la danza, la fabricación de instrumentos musicales, la artesanía y los ritos funerarios. Comprende el espacio geográfico-cultural compartido por los miembros de una hermandad que agrupa a pobladores originarios de Villa Mella y sus alrededores.
Sus instrumentos musicales, con los que acompañan sus celebraciones, bailes y cantos, son un Congo o palo mayor, un conguito o palo menor, una canoíta y maracas. Los dos primeros instrumentos son tambores, mientras la canoíta está constituida por dos pequeños palos, uno de los cuales está labrado con forma de canoa, y el otro le percute a un ritmo acompasado. En el caso de las maracas, se usan en gran cantidad y hacen bases rítmicas para los demás instrumentos.

