
De hecho, El Salvador madrugó a Puerto Rico desde inicios del partido con una efectiva defensa en zona para cerrar el medio y arrancar al frente, 14-11, en el primer parcial.
Al no tener a un solo jugador que sepa jugar de espaldas al canasto en el poste bajo y sin José Juan Barea en cancha para crear penetraciones al canasto y colapsar la defensa, el ataque de Puerto Rico sufrió para marcar puntos.
A Barea se le había dado la noche libre para descansar de cara al partido del martes ante México.
No fue hasta que los boricuas encontraron su puntería a distancia, particularmente Mike Rosario con cuatro de sus cinco triples, para irse al frente, 33-20, a finales del segundo parcial.
Para el tercer periodo, la defensa de Ramón Clemente y sus canastos en la pintura ayudaron a Puerto Rico a despegarse decisivamente por 18 puntos, 53-35, restando 4:27.
Ya en el cuarto periodo, el pizarrón reflejaba el margen de victoria amplio, lo que se esperaba desde el inicio. Pero hay que darle crédito a la gallardía de El Salvador, que no vino a rendirles pleitesías a los boricuas.
Por Puerto Rico (3-0), Rosario fue el mejor con 19 puntos, seguido de Rivera con 15 y Clemente con 12 tantos y ocho rebotes. El Salvador contó con 20 puntos del delantero James Valladares.
