Cinco propósitos para proteger tu vida digital en 2026
Cifras de Kaspersky muestran que los usuarios en América Latina no saben cómo protegerse de la ciberdelincuencia. En el contexto de las amenazas de ciberseguridad para 2026, expertos comparten los propósitos digitales clave para mantenerse seguros en este nuevo año.
Como si fuera una serie, la vida digital de los usuarios está por iniciar una nueva temporada. El problema es que muchos llegan al estreno sin saber cómo protegerse. Un estudio de Kaspersky revela que más de la mitad de las personas en América Latina no sabe cómo blindarse contra la ciberdelincuencia, lo que significa que muchos comienzan el año sin los hábitos, conocimientos ni herramientas necesarias para enfrentar un panorama de amenazas que avanza cada vez más rápido.
Hoy, los estafadores automatizan y personalizan sus trampas, encontrando nuevas formas de infiltrarse en la vida digital de las personas, a medida que incorporan más servicios en línea, dispositivos inteligentes y plataformas digitales a su rutina. Esta mayor conectividad simplifica la vida cotidiana, pero también incrementa la exposición a riesgos que van desde la filtración de información y accesos no autorizados a cuentas, hasta el robo de identidad, la infección de equipos y su control para cometer nuevos ataques.
Arrancar 2026 sin orden en la vida digital es como hacer una serie sin guion, donde la historia se enreda sola. Por ello, expertos de Kaspersky recomiendan establecer cinco propósitos digitales para mantener un entorno digital más seguro y sin escenas imprevistas.
1. Eliminar suscripciones que ya no aportan.
En promedio, el 57 % de los latinoamericanos tiene al menos una suscripción activa en plataformas de música o televisión en streaming. Cancelar aquellas que ya no se utilizan reduce la cantidad de datos personales —como correo electrónico, número de teléfono y datos de pago— almacenados en servicios inactivos que podrían ser vulnerados, además de evitar gastos innecesarios. Existen herramientas que facilitan la gestión, pausa o cancelación de estas suscripciones.
2. No repetir contraseñas y actualizarlas con frecuencia.
Uno de cada diez latinoamericanos no recuerda cuándo cambió por última vez la contraseña de su correo o redes sociales, lo que sugiere que muchas claves llevan meses o años sin renovarse. Esto las hace más fáciles de adivinar o vulnerables a filtraciones. Se recomienda usar contraseñas fuertes y únicas, apoyarse en administradores de contraseñas y verificar si alguna ha sido comprometida, especialmente en cuentas críticas como banca, correo electrónico y redes sociales.
3. Respaldar la información para evitar pérdidas.
Aunque el 67 % de los latinoamericanos respalda en la nube fotos, contactos y chats de sus teléfonos inteligentes, muchos desconocen que estas copias también deben protegerse. Es aconsejable contar con más de un respaldo, por ejemplo, en la nube y en un dispositivo externo, y mantenerlos actualizados. Algunas soluciones de seguridad permiten realizar copias automáticas y cifradas de los archivos más importantes.
4. Proteger los dispositivos móviles de amenazas.
Solo en el último año, América Latina registró 1.8 millones de ataques de troyanos bancarios, un tipo de malware diseñado para robar información financiera. Estos ataques se concentran cada vez más en los teléfonos móviles, donde se realizan transacciones y actividades clave. Los ciberdelincuentes también buscan controlar números telefónicos para interceptar códigos de verificación enviados por SMS. Mantener los dispositivos actualizados, protegidos con PIN y con software de seguridad es fundamental.
En Centroamérica y el Caribe, los datos reflejan la magnitud del problema: Guatemala reportó 2.7 mil ataques; República Dominicana, 2.3 mil; Panamá, 1.2 mil; Costa Rica, 700; y El Salvador, 483 ataques de troyanos bancarios.
5. Asegurar los dispositivos del hogar inteligente.
El 59 % de los latinoamericanos posee al menos un dispositivo inteligente o de Internet de las Cosas (IoT) en casa, como asistentes de voz, cámaras, focos o televisores conectados. Si un tercero accede a ellos, puede espiar, manipular otros dispositivos o usar la red doméstica como punto de entrada. Cambiar las contraseñas predeterminadas y limitar los permisos de las aplicaciones ayuda a reducir estos riesgos.
“El inicio de un nuevo año es como el arranque de una nueva temporada de nuestra vida digital, y vale la pena detenernos a revisar el guion con el que vamos a protegerla. Muchas personas siguen conectándose sin saber cómo cuidar sus datos y dispositivos frente a amenazas que evolucionan tan rápido como nuestra forma de consumir servicios y plataformas en internet”, explicó Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor en América Latina de Kaspersky.
El experto agregó que establecer propósitos digitales permite pasar de ser espectadores a protagonistas de la propia seguridad en línea, ya que no solo reduce el riesgo de robo de información o accesos no autorizados, sino que también brinda mayor control y confianza al interactuar en el ecosistema digital.

