Anuncio permite que de ser apartado el presidente Nicolás Maduro el próximo año no se celebrarían nuevas elecciones y asumiría el cargo el vicepresidente Aristobulo Isturiz.
La rectora del CNE, Tibisay Lucena, anunció que la recolección de firmas para convocar al referendo “probablemente” se iniciaría a fines de octubre.
Al mismo tiempo, señaló que si la oposición logra recolectar los casi cuatro millones de firmas necesarias para activar el plebiscito, a fines de noviembre empezaría a contar los 90 días necesarios dentro de los cuales la autoridad debe convocar al referendo revocatorio.
Con estas dispositivas el proceso podría dilatarse hasta fin de año o principios de 2017.
La oposición rechaza estas medidas porque consideran que solo es una manera de dilatar el proceso.
La Mesa de Unidad Democrática (MUD) buscaba que el referendo se realizara este año porque según la Constitución, si Maduro es revocado en 2017, no se celebrarían nuevas elecciones y sería el vicepresidente el encargado de culminar el mandato hasta 2019.
