
La devaluación del yuan afectará a las economías mundiales y la crisis de China se convertirá en un problema global. Tras los intentos de salvar la economía mediante medidas que trataron de promover la demanda interna, como el recorte de tasas de interés, el aumento de los préstamos bancarios y las inversiones en los mercados bursátiles, nada podrá detener la crisis que se avecina en el país asiático y que afectara globalmente a las economías, generando un efecto dominó que viajará miles de kilómetros, hasta impactar en la otra punta del mundo: Latinoamérica.
Según un análisis de economistas de JP Morgan Chase, los países latinoamericanos más afectados por la devaluación del yuan podrían ser Chile y Perú, apareciendo Brasil en quinto lugar y Colombia en el séptimo.
Se podría afirmar que el efecto en cadena que se producirá con la devaluación, afectaría más gravemente a aquellas naciones que exportan a China y a quienes son sus rivales comerciales, según ‘The Wall Street Journal’.
