
En medio de la calle 50 de la citada barriada, los manifestantes develizaron la vía, la que denominaron como calle La Pocilga.
En la pequeña granja de masera y cana colocaron tres cerdos. Además sembraron matas de plátano.
De forma irónica, representantes de juntas de vecinos estallaron en llanto, para explicar los diez años de descuido.
