
«Nunca vamos a claudicar, el próximo domingo iremos y volveremos a pedir la libertad de nuestros presos», dijo a Efe Laura Pollán, líder de este grupo de mujeres, que ayer fueron objeto durante más de siete horas de un nuevo acto de hostigamiento o «de repudio» como lo llaman en Cuba.
Por tercer domingo consecutivo se impidió al grupo celebrar su marcha dominical, que habitualmente realizan vestidas de blanco y portando gladiolos en la mano.
Las «Damas» fueron rodeadas por decenas de seguidores del Gobierno de Raúl Castro que las increparon con lemas revolucionarios e insultos.
«Estuvimos siete horas y ninguna se desmayó ni se rindió. Si nos vuelven a agredir se escucharán nuestro gritos en la Quinta Avenida (la calle de La Habana por donde marchan) pidiendo la libertad de los presos políticos. Estamos preparadas para eso y mucho más», recalcó.
Pollán, esposa de Héctor Maseda, condenado a 20 años de prisión, dijo que los actos «de repudio» contra las Damas de Blanco son «cada vez más represivos» y explicó que usan contra ellas la agresión «psicológica» y las «provocaciones» para intentar que el grupo «pierda la ecuanimidad».
«Somos mujeres pacíficas y lo único que pedimos es la libertad de los presos políticos, no agredimos a nadie, aunque nos griten asesinas y terroristas», señaló.
Laura Pollán opinó que la idea de abogados cubano-estadounidenses y un canal de televisión, con sede en Miami, para identificar a quienes golpean e intimidan a los disidentes en la isla, ofrecerá a esas personas «la oportunidad de valorar que están actuando mal».
«Pensamos que son personas manipuladas y se dejan utilizar», destacó Pollán.
Las Damas de Blanco, a las que el Parlamento Europeo distinguió con el premio Sajarov a la Libertad de Conciencia en 2005, realizan reuniones, protestas y marchas en las calles de La Habana para reclamar la liberación de sus familiares, condenados a penas de hasta 28 años de cárcel.
