Pedro Angel
Arismendi Diaz Santana, quien coordinada la comisión técnica de controles y supervisión de ARS Senasa, le recuerda al director del Servicio Nacional de Salud algo más claro que el agua: se requiere más que inversión en infraestructura hospitalaria.
En un artículo en un boletín de la Fundación Seguridad Social para Todos, que preside, asegura que, en su gestión, el doctor Julio Landró, debe priorizar la asignación de recursos al personal sanitario para mejorar la atención al paciente, en lugar de enfocarse solo en remodelaciones de hospitales
Considerado uno de los principales arquitectos del Sistema Dominicano de Seguridad Social y redactor principal de la ley que lo sustente (Ley 87-01), entiende que las remodelaciones de hospitales son importantes, pero no garantizan la calidad de la atención si no se cuenta con personal sanitario motivado y dedicado.
«¿Qué impacta más en la satisfacción de los pacientes, una mejoría en la infraestructura o una mayor dedicación y mejor trato de los médicos y enfermeras?», se pregunta.
Subraya que el personal de salud es el corazón de cualquier sistema sanitario y que su competencia técnica, empatía, dedicación y capacidad de comunicación impactan directamente en la satisfacción del paciente.
«La confianza que genera un médico atento y una enfermera compasiva reduce la ansiedad del paciente, mejora la relación y aumenta la percepción de calidad», sostuvo.
Considera que el 85 por ciento del presupuesto del SNS se destina a salarios y prestaciones del personal de salud, pero que es necesario asignar estos recursos de manera eficiente para garantizar un retorno proporcional en términos de dedicación y resultados.
Destaca que un paciente puede perdonar instalaciones modestas si recibe atención oportuna y personalizada, pero difícilmente valorará instalaciones modernas si el trato es discontinuo, frío o negligente.
Puntualiza que el doctor Landrón tiene la oportunidad de impulsar simultáneamente el remozamiento de la infraestructura de la red pública con una política eficiente de asignación de los recursos humanos para garantizar al país un salto cualitativo en el cuidado de la salud de los más pobres.
Recalca que la prioridad del SNS debe ser el personal sanitario, no solo la infraestructura y que es necesario un enfoque equilibrado que combine la mejora de la infraestructura con la asignación de recursos para motivar y capacitar al personal de salud.
“Solo así se podrá garantizar una atención de calidad a los pacientes», comentó, en un artículo publicado en su fundación.
