
El Arzobispo Metropolitano de Santiago, monseñor Ramón Benito de La Rosa y Carpio, presidió la eucaristía y el sacramental de las cenizas en la Catedral Santiago Apóstol El Mayor, en horas de la tarde de este miércoles.
Durante la homilía recordó que el ayuno y la abstinencia de estos días invitan al ser humano a controlarse en todas las facetas del desarrollo humano.
Criticó que se coma sin medida y se cocine sin control para luego desear hacer dieta, al tiempo de indicar que, a través de la práctica de la limosna, la persona se solidariza con el hermano necesitado pero también se ayuda a sí mismo, dado que la limosna repara los pecados cometidos.
En medio de la ceremonia el arzobispo de Santiago explicó que aunque él le colocaba las cenizas a los demás, también a él, otro ministro debía ponérsela. Recordó que aunque la persona se haya convertido al Evangelio debe mantenerse buscando la gracia y pidiendo perdón por sus pecados.
