
La obra, con la participación de Manuel Raposo, Isabel Spencer y Vicente Santos, es una denuncia social sobre las precariedades y dificultades del sistema carcelario. También se abordan los casos de las injusticias que se cometen en el Poder Judicial.
Los diálogos, bailes y movimientos cuentan la historia y supuestas injusticias contra los personajes Chupamedia, Soplapote y Fiquitua, tres ladronzuelos de los barrios bajos de la capital.
En la obra se destaca que los menores fueron condenados injustamente a 30 años, sentencias mayores a las que establece la ley por los delitos cometidos. El tedio de la cárcel y distintas situaciones, los llevan a encontrarse con Dios y a dedicar sus vidas al evangelio, siendo ejemplos de los demás reclusos.
