Detectan niveles alarmantes de microplásticos en 14 ríos europeos, desde el Ebro hasta el Támesis
Un compendio de catorce estudios científicos publicados este jueves ha revelado preocupantes niveles de microplásticos en los principales ríos de Europa. La investigación, coordinada por el científico francés Jean-François Ghiglione, abarcó nueve ríos clave, incluyendo el Ebro, el Támesis, el Sena y el Tíber.
Los resultados muestran una contaminación generalizada, con un promedio de tres microplásticos por metro cúbico de agua en todos los ríos estudiados. Esta cifra se publicó en la revista Environmental Science and Pollution Research y subraya la gravedad de la situación.
Comparativa con ríos más contaminados del mundo
Aunque los niveles son alarmantes, son significativamente menores que los 40 microplásticos por metro cúbico registrados en los diez ríos más contaminados del mundo, como el Yangtsé, el Ganges y el Nilo, que atraviesan países con una gran producción y procesamiento de plástico.
Contaminación invisible y su impacto
En el caso del Ródano, en Francia, se detectaron 3.000 partículas de plástico por segundo, y en el Sena, en París, aproximadamente 900 por segundo. Según Ghiglione, la masa de microplásticos invisibles supera en volumen a los visibles, lo que refuerza la preocupación sobre el impacto de esta contaminación en los ecosistemas acuáticos.
Microplásticos y sus fuentes principales
Los microplásticos visibles flotan en la superficie de los ríos, mientras que los invisibles se distribuyen por toda la columna de agua, donde son ingeridos por animales acuáticos. Los investigadores, que incluyeron a 40 científicos de 19 laboratorios de investigación, analizaron muestras recogidas en las desembocaduras de los ríos Elba, Ebro, Garona, Loira, Ródano, Rin, Sena, Támesis y Tíber, y remontaron el curso de cada río hasta las principales ciudades.
Impacto en la fauna y salud humana
Los microplásticos, más pequeños que un grano de arroz y en su mayoría invisibles a simple vista, provienen principalmente de fibras sintéticas de ropa y el desgaste de neumáticos. Además, se encontraron pellets de plástico virgen utilizados en la fabricación de productos plásticos. Un estudio incluso identificó una bacteria patógena en un microplástico del Loira, capaz de causar infecciones en humanos.

