La prensa local informó que al menos un sospechoso estaba bajo custodia policial y pudo ser visto esposado y sentado en el suelo rodeado de policías cerca de la entrada a la agencia secreta en Fort Meade, Maryland.
A su lado se veía un vehículo utilitario deportivo SUV de color negro que aparentemente se estrelló contra una barrera de concreto. Su parabrisas estaba perforado por balas y la bolsa de aire del vehículo se había desplegado. También se veían objetos ensangrentados en el suelo.
Sin embargo, la NSA, la agencia de espionaje responsable de escuchar secretamente comunicaciones electrónicas a nivel mundial para combatir posibles amenazas terroristas, dijo que la situación en el lugar del hecho estaba bajo control y que no había amenaza de seguridad.
El tráfico fue bloqueado en una carretera cercana que lleva a la NSA, pero no había detalles inmediatos sobre cómo ocurrió el incidente.
El presidente estadounidense, Donald Trump, fue informado sobre el incidente.
Una declaración de la Casa Blanca dijo que “Nuestros pensamientos y oraciones están con todos los que han sido afectados”.
