Diario de Luigi Mangione revela plan detallado para asesinar al CEO de UnitedHealthcare
NUEVA YORK – Nuevos documentos judiciales revelan que Luigi Mangione, acusado del homicidio del CEO de UnitedHealthcare, Brian Thompson, planeó meticulosamente el ataque como una protesta contra la industria de los seguros médicos.
Según la Fiscalía del Distrito de Manhattan, las entradas en el diario personal de Mangione muestran su intención premeditada de atacar y obtener apoyo público contra lo que consideraba la “codicia corporativa” del sistema de salud estadounidense.
El cuaderno rojo: frustración y radicalización
La policía recuperó un cuaderno rojo manuscrito tras la detención de Mangione el 9 de diciembre de 2024 en un McDonald’s de Altoona, Pensilvania. En sus páginas, el joven de 27 años expone su descontento con la industria aseguradora y su razonamiento detrás del ataque contra Thompson.
“El objetivo es el seguro. Cumple todos los requisitos”, escribió el 15 de agosto de 2024.
“La conferencia de inversores es una auténtica ganga”, añadió en octubre. “Representa todo lo que falla en nuestro sistema sanitario”.
Mangione también expresó en sus escritos que rechazaba actos indiscriminados como atentados o bombardeos, argumentando que el homicidio selectivo sería más eficaz para transmitir su mensaje sin dañar a inocentes.
Un acto político: “No soy un terrorista, soy un revolucionario”
En su diario, el sospechoso contrastó su enfoque con el de figuras como el Unabomber, advirtiendo que la violencia indiscriminada deslegitima las ideas detrás del acto.
“Cruzar la línea entre el anarquista revolucionario y el terrorista es lo peor que alguien puede hacer”, escribió.
El día del crimen, Mangione presuntamente disparó a Thompson en Manhattan, frente a un hotel donde se celebraba una conferencia de inversores. Tres casquillos en la escena tenían grabadas las palabras: “retrasar”, “negar” y “deponer”, una referencia crítica a las tácticas de la industria aseguradora.
La fiscalía lo acusa de terrorismo y homicidio premeditado
El Departamento de Justicia ha calificado el asesinato como un acto de terrorismo interno y homicidio en primer grado, al considerar que fue planeado con la intención de intimidar a la industria del seguro de salud. Mangione se declaró no culpable de todos los cargos federales y estatales.
En su defensa, Mangione ha argumentado que actuó como una forma de protesta política, y ha captado apoyo de sectores críticos del sistema sanitario estadounidense. Un fondo de defensa legal en su nombre ha recaudado más de US$ 1 millón.
Repercusiones: miedo, amenazas y seguridad reforzada
Tras el crimen, UnitedHealthcare reportó una ola de amenazas contra empleados y ejecutivos. La empresa retiró las fotos de su personal directivo de su web y recomendó a sus trabajadores no vestir ropa con el logo corporativo.
Además:
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Médicos renunciaron o pidieron no firmar cartas de rechazo por temor a represalias.
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Llamadas de amenazas llegaron al centro de atención al cliente.
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Policías fueron asignados a las oficinas de la compañía en Minnesota y Nueva York.
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Al menos 40 ejecutivos recibieron seguridad personal.
Otras compañías, como Emblem Health, también fueron blanco de amenazas, y se colocaron carteles advirtiendo: “Los CEO de la atención médica no deberían sentirse seguros”.
Mangione como figura de culto
A pesar de la violencia del acto, Mangione ha sido ensalzado por algunos como símbolo de resistencia contra el sistema de salud con fines de lucro. Su caso ha reavivado el debate sobre el acceso a la atención médica, el precio de los seguros y el poder de las corporaciones en la sanidad estadounidense.
“La industria del seguro está quebrada”, argumentan sus simpatizantes.
“Su acto, por violento que fuera, hizo que el país hablara del verdadero problema”.

