Dominicana bipolar desaparece en el Alto Manhattan; familia pide ayuda de comunitarios

Francia Cristina GonzálezMiguel Cruz Tejada

NUEVA YORK,- La dominicana Francia Cristina González, quien padece la enfermedad de conducta bipolar, desapareció misteriosamente desde el martes a las 5:00 de la mañana, cuando se suponía iba a su trabajo, saliendo de su apartamento, situado en un edificio en la calle 151 en el vecindario Hamilton Heitghts del  Alto Manhattan.

Sus padres, Juan González y María Rosa González y su hermano Mario González, dijeron estar muy angustiados, por la suerte que pueda correr la mujer de 33 años de edad, especialmente porque no salió con sus medicinas.

Ellos reportaron el caso a la policía del cuartel 30, después de más de 40 horas sin que la desaparecida no diera señales.

“No sabemos lo que le haya podido pasar a mi hija”, dijo la señora González, entre sollozos.

El hermano, no se ha cansado de llamar a numerosos cuarteles de la zona y la ciudad y la familia, ha contactado a seis hospitales.

“No quiero que me le han hecho daño, porque ella es muy buena y sana, no le hace mal a nadie y confía mucho en la gente”, expresó la acongojada madre.

“No regresó a la casa y es una cosa que nos tienen bien preocupados, porque si ella se hubiera comunicado para decirnos que estaba perdida es diferente. No tiene vicios y de su trabajo llega directamente a la casa”, dijo el hermano.

“Siempre está aquí al lado de su hija”, agregó el joven.

El padre señaló que Francia, no “carga celular, tenía uno y había tenido fallas, se llevaba el de la hija, pero ayer no se lo llevó”.

Francia, además de bipolaridad, sufre del corazón y de los nervios porque lo que tiene tomar varias pastillas diariamente.

El hermano dijo que como ella salió a las 5:00 de la mañana, nadie vio cómo estaba vestida.

Francia llegó hace tres años a los Estados Unidos desde la República Dominicana. Tiene una hija de 13 años.

“Francia, donde quiera que tu estés ven, ¿te tienen secuestrada, el Señor te ayude a salir de donde estás”, expresó la madre.

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