Por Ramón Mercedes
Son muchos los lamentos que han externados los residentes en el Alto Manhattan al conocer la noticia, porque el negocio ha venido ofreciendo diariamente la gastronomía española y quisqueyana a cientos de criollos y en muchos momentos sirvió para la celebración de actividades sociales (cumpleaños, graduaciones y encuentros románticos).
Asimismo reuniones entre políticos, comunitarios, profesionales, artistas, periodistas, religiosos, taxistas y ciudadanos comunes, entre otros.
Ramón Calo, dueño del negocio ubicado en Broadway con la calle 172, expresó que se le venció el contrato y el dueño del edificio le ha triplicado la renta, elevándola sobre los 25 mil dólares mensuales (equivalente a más de un millón 200 mil pesos dominicanos).
“Me sería imposible iniciar un negocio en otro lado, tengo mis clientelas por aquí, unos 15 empleados dominicanos perderían su trabajo y todo eso no es nada fácil, mudarme sería desastroso”, precisó.
“Me da mucha nostalgia y tristeza su cierre, porque tengo gratos recuerdos de la comida y el buen trato que nos dispensaban cuando mi papá me llevaba a desayunar, almorzar o cenar en los años 90”, explica Luis Manuel Contreras, padre de tres menores ahora.
Este domingo se espera la asistencia masiva al negocio, como despedida, de familias, políticos, profesionales, periodistas y otros sectores representivos de la comunidad dominicana en el Alto Manhattan.
