Por Ramón Mercedes
En conversación con este reportero, decenas de criollos manifestaron pánico tras la aprobación el pasado jueves en el Congreso de la Ley American Health Care Act (AHCA)-(Ley Americana de Cuidado de la Salud) para reemplazar o eliminar el Obamacare, creado para hacer más barato y asequible el cuidado de salud a millones de ciudadanos en USA.
«No sabemos qué hacer si nos quitan el seguro de salud que poseemos», coincidieron en señalar quisqueyanos residentes en Manhattan, El Bronx, Brooklyn, Queens y Yonkers.
Solo en el Estado de Nueva York 2.7 millones de personas quedarían fuera, incluyendo 1.6 millones residentes en esta urbe, y los fuertes recortes obligarían aumentar los impuestos o recortar la cobertura a millones de neoyorquinos, dijo el gobernador Andrew Cuomo.
Los recortes en fondos de Medicaid podrían alcanzar los $2,300 millones, lo que, aunado a gastos por $4,700 millones que la nueva ley implicaría para el presupuesto estatal, elevaría el costo total para NY a $6,900 millones en los próximos cuatro años, lo que “paralizaría hospitales, hogares de ancianos y centros de vida asistida en todo el estado”, añadió el gobernador Cuomo.
Ahora las aseguradoras, a través de una exención federal, podrían dejar de ofrecer a los usuarios los beneficios mínimos que se exige actualmente, entres estos los servicios ambulatorios, de emergencia, maternidad, pediatría, salud mental, prescripciones médicas y tratamientos de rehabilitación, entre otros.
Asimismo, 8.4 millones de personas menores de 65 años con condiciones preexistentes podría sufrir aumentos en sus primas y perder su cobertura; 7 millones que dependen del Medicaid y otros programas creados bajo el Obamacare quedarían desprotegidos en el estado de NY.
