
Fausto Bueno, es un ejemplo de superación personal, pese a que a los seis años de edad quedó totalmente ciego, pero esto no fue un obstáculo para que pudiera realizar sus estudios básicos, secundarios, universitarios y a nivel de postgrado varias especialidades en gestión educativa.
La falta de visión ya no constituye una limitante para que una persona pueda lograr sus metas en materia educativa, es por eso que el Ministerio de Educación se interesa en que también las personas con discapacidad tengan la igualdad de estudio, señala Fausto Bueno al participar como invitado en el programa Café Extra 25.
La finalidad de estos servicios es brindar conocimientos y protección a todas las personas ciegas y sordas, en coordinación con los organismos u asociaciones que tengan relación con los problemas de las personas no videntes.
En los servicios se enseña al estudiante usando la tecnología y libros de textos con el sistema Braille, donde estudiante aprende rápidamente a leer y conocer lugares a través del tacto.
