
«EPA ha finalizado sus estudios de peligrosidad sobre contaminación de gases de efecto invernadero y está autorizada y obligada a hacer esfuerzos razonables para reducir contaminantes bajo la Ley de Aire Limpio», anunció la directora de EPA, Lisa Jakson.
En 2007 la Corte Suprema determinó que el dióxido de carbono y otros gases «invernadero» eran contaminantes y autorizó a la EPA a usar esa ley para atacarlos, pero exigió establecer una calificación de «peligrosidad» antes de regular emisiones de plantas de energía, industrias o automóviles.
«Este gobierno no ignorará la ciencia ni la ley, ni evitaremos la responsabilidad hacia nuestros hijos y nietos», dijo Jackson quien aseguró que el 2009 «es el año en el que el gobierno de EE.UU. empezó seriamente a atacar el desafío de la contaminación por gases invernadero».
Jackson anunció que los principales contaminantes tendrán que reportar a la EPA sus emisiones de gases invernadero y eventualmente adaptar sus líneas de producción con las tecnologías mas «amigables» hacia el ambiente.
