
Los primeros datos sismológicos obtenidos por los investigadores de las ondas sonoras que viajan a través de la tierra tras un sismo indican que el suelo bajo Katmandú se desplazó tres metros hacia el sur a causa del suceso.
Sin embargo, con respecto al Everest, los expertos creen que la diferencia representará apenas unos pocos milímetros, pues la montaña no estaba directamente encima del plano de la falla, declaró el geólogo Sandy Steacy, de la Universidad de Adelaida, en Australia, reseñó Prensa Latina.
El seísmo tuvo su epicentro en el distrito de Lamjung, 75 kilómetros al noroeste de la capital, pero también fue perceptible en India, Pakistán, China y Bangladesh. Le siguieron más de 50 réplicas con magnitudes de 4,6 a 5,1 grados. El desastre califica como el segundo peor de su naturaleza en Nepal en los últimos 80 años.
