Enfermero dominicano y esposa se salvan milagrosamente tras su carro volar 50 pies

De Miguel Cruz Tejada

Carlos-Broadbelt.jpgNUEVA YORK,- El enfermero auxiliar dominicano Carlos Broadbelt y su esposa Luz Raquel Cruz, también enfermera, se salvaron milagrosamente después que el carro Toyota Matrix del 2007, conducido por el primero, resbaló sobre un pedazo de nieve congelada, saltó la rampa de concreto de la autopista Cross Bronx Expressway y voló a un altura de 50 pies, cayendo con las ruedas hacia abajo.

Tanto el esposo como la mujer, sufrieron heridas leves, pero fueron mantenidos una noche en el hospital Jacobi de El Bronx para observación.

Al salir del centro asistencial, el dominicano agradeció a Dios seguir con vida junto a su esposa y relató lo ocurrido.

“El hielo estaba duro y las gomas (neumáticos) se laquearon (se trancaron) y comenzaron a rodar para atrás”, dijo Broadbelt.

“El carro se movía a la derecha, yo trataba de ponerlo hacia la izquierda, pero no me respondía. Chocamos con la verja y volamos”, explicó el dominicano.

En el punto específico, no hay hoyos, sino una acumulación de hielo que semeja una rampa y que probablemente contribuyó a que Broadbelt perdiera el vehículo y cayera al vacío desde la altura de 50 pies.

Hay una curva pronunciada, pero en el tramo hay varios avisos en los que se advierte que la velocidad allí no debe sobrepasar las 25 millas por hora (mph).

“El carro rebotó hacia atrás, dio una vuelta, brincó al otro lado y caímos desde allá”, dijo Broadbelt de 54 años de edad y su esposa, salieron del carro hecho chatarras.

“Estábamos boca abajo, después el carro se viró hacia arriba, cayó de picada y se desbarató, dio otra vuelta y luego cayó”, añadió el enfermero dominicano.

Para mayor suerte de la pareja, cayeron en una calle que a esa hora de la tarde es transitada incluso por vehículos pesados.

“Caímos en la calle y gracias a Dios, estamos vivos”, expresó el conductor dominicano.

Ambos trabajan como enfermeros visitantes en el hospital Jacobi.

Miguel Cruz, hermano de la esposa, quien dijo que es realmente increíble los afortunados que son, al no morir en ese accidente.

“Nadie debería sobrevivir a esa caída, ¡nadie!”, añadió Cruz.