Escasez y clima extremo disparan el precio del tomate en Estados Unidos
Washington.– La escasez de producción, provocada por condiciones climáticas adversas y el aumento de los costos energéticos, ha disparado el precio del tomate en Estados Unidos, convirtiéndolo en uno de los productos agrícolas más caros de la temporada.
Según datos del Índice de Precios al Consumidor, el precio del tomate aumentó un 15,3 % solo en marzo y acumula un alza del 22,6 % en comparación con el mismo período del año anterior.
Menor producción por clima extremo
El suministro de tomates se ha visto afectado por una combinación de factores climáticos. En Florida, una ola de frío con temperaturas bajo cero destruyó gran parte de la cosecha, mientras que en México —principal proveedor del mercado estadounidense— el exceso de humedad y lluvias debilitó los cultivos.
Productores estiman que algunas fincas perdieron hasta el 70 % de su producción, lo que ha reducido significativamente la oferta en el mercado.
Aumento de costos y presión inflacionaria
A la caída en la producción se suma el encarecimiento del diésel y los fertilizantes, impulsado en parte por el conflicto en Medio Oriente, lo que ha elevado los costos de producción y transporte.
El precio del diésel ha subido más de un 50 % en las últimas semanas, impactando directamente la cadena de suministro agrícola.
Asimismo, la aplicación de aranceles a las importaciones desde México ha contribuido a encarecer aún más el producto.
Impacto en consumidores y comerciantes
Actualmente, los tomates se venden en supermercados a unos 2,25 dólares por libra, el precio más alto en casi una década.
Distribuidores reportan que el costo de una caja de tomates se ha triplicado en el último mes, lo que obliga a trasladar el aumento a los consumidores.
Expertos advierten que el tomate será uno de los principales factores que impulsarán la inflación de los alimentos durante esta primavera.
Posible alivio en las próximas semanas
Pese al panorama, agricultores en Florida han iniciado nuevas siembras tras las heladas, y se espera que una nueva cosecha llegue al mercado en las próximas semanas, lo que podría aliviar la presión sobre los precios.
Sin embargo, los altos costos de producción siguen siendo un desafío para el sector.

