Una familia estadounidense enfrenta cargos federales por presuntamente liderar una red de importación ilegal de petróleo crudo desde México, según documentos judiciales.
En los últimos años el Gobierno de México ha reportado miles de millones de dólares en pérdidas de ingresos debido al huachicol o robo y contrabando de combustible. Los acusados se han declarado inocentes.
