
El partido volcó en la primera manga, que Simon gobernaba por 5-3 tras haber forzado ‘break’ de salida, el único del francés en la final: 1/3. Pero, a partir de ese 5-3 favorable, Simon se tensionó, Federer pasó al ataque… y Roger navegó hasta el ‘tiebreak’ sobre las aguas de una racha victoriosa, 17 de 21 puntos, que dio ventaja al suizo de 5-6 y abrió una brecha vital en la moral de Simon. Al final de ese primer parcial, Simon pasó al vestuario para ser atendido de lo que pareció una contractura lumbar, con afectación en la zona inguinal.
En el segundo set no se produjeron ‘breaks’, situación en la que Federer sólo ganó un punto de siete jugados bajo saque de Simon. Con sólo 51% de primeros saques contabilizados (Federer, 70%, y 78% de puntos ganados con primeros), Simon atravesó ese segundo set con penas y fatigas… hasta que se llegó a la ‘muerte súbita’. Ahí, Federer se mostró muy superior y rubricó su flamante reconquista del número dos del mundo con su primer título en este Masters 1.000 de Shanghai. De la lista completa de Masters 1.000, al excelso Roger Federer sólo le falta por alzar los títulos en Montecarlo y Roma: ambos sobre tierra batida.
«He tenido suerte para ganar este título. Tenía confianza ante la final… pero no olvido que tuve que salvar cinco ‘match points’ en la primera ronda (ante Mayer). Esta victoria es un sueño para mí», analizó Federer, antes de despedirse del público de Shanghai con unas palabras en chino, dando las gracias y prometiendo su retorno al QiZhong Stadium para 2015.
