Miguel Cruz Tejada
La ciudad, principal suburbio urbano del estado de Pensilvania, con miles de dominicanos residiendo en ella, y cuyo nombre es abreviado como Philly, fue escenario de los primeros asentamientos de inmigrantes y colonizadores europeos, siendo el más célebre de ellos, William Penn, en honor a cuyo apellido se bautizó el estado, por haber abierto el primer asentamiento.
También fue la primera puerta a la libertad de los negros después que se aboliera la esclavitud en los Estados Unidos.
Todo comenzó en 1.682, cuando el Rey Carlos II de Inglaterra, le regaló a Penn los terrenos situados entre los ríos Delaware y Schuykill, como agradecimiento a los préstamos que su padre había hecho a la Corona.
El colono, bautizó como “Pensilvania” la propiedad y desde entonces, el estado adoptó el nombre.
Filadelfia también suma a sus antiguas bonanzas, el haber sido la capital de Estados Unidos entre 1790-1800 y fue sede del congreso reuniéndose los legisladores en el edificio llamado Congress Hall.
El declive fue inminente.
Y el reporte titulado “American Community Survey 2016”, dado a conocer ayer jueves por la Oficina Federal del Censo, revela que el porcentaje de pobreza en Filadelfia, llega al 25.7% de sus pobladores, lo que equivale a más de un cuarto de sus residentes viviendo en o por debajo de la línea de pobreza.
A Filadelfia, le siguen dos de las principales sedes del petróleo de Estados Unidos – Texas y Houston – con un 20.8% de pobres.
Phoenix, la capital de Arizona sigue en la lista con el 20.3%, mientras Los Ángeles en California, se verifica un 19.4%, seguida de Nueva York con el 19.1%.
San Antonio en Texas, se ubica en el 18.5%, Dallas (Texas) tiene el 19.4% y Chicago un 19.1%.
Los parámetros usados por los investigadores, son el reporte de impuestos del año, falta de viviendas, poca cobertura de salud y los entornos urbanos en los que residen los más pobres.
