Fiscales justifican muerte de tamborero dominicano por Policía de Massachusetts

Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK. La Fiscalía del condado Essex en Massachusetts justificó el uso de la fuerza letal de parte de policías que acribillaron a balazos al tamborero dominicano Antonio González (Tony Tambora) después que la víctima se atrincheró con su hija e intentara matar a su exesposa en abril de este año, en un apartamento en Lawrence, Massachusetts.

Los fiscales alegan que mientras la Policía rodeaba el edificio, González apuntó un arma a través de una ventana del tercer piso, y el sargento Maurice Aguiler disparó y lo mató, acción ahora legalmente justificada, dijeron los fiscales.

La pistola de González, quien más tarde resultó inoperable, cayó de la ventana del tercer piso.

“Sobre la base de todas las pruebas en este caso, el sargento Aguiler actuó razonablemente con el uso de la fuerza letal contra Antonio González”, según un informe de investigación publicado esta semana por el fiscal de distrito del condado Essex Jonathan Blodgett.

Se recuerda que varios oficiales entraron y después de matar al tamborero rescataron al niño con el que salieron en brazos.

González supuestamente celaba a su compañera Yenny Santos, ambos nativos de San Francisco de Macorís, y, según ella, la golpeó y la amenazó de muerte varias veces.

Su último encuentro fue el día en el que la Policía lo liquidó y él la besó en la boca, diciéndole “vamos a estar bien”, reseña el periódico local Eagle Tribune.

El tamborero había sido detenido varias veces por denuncias de Santos que también había pedido órdenes de alejamiento en la corte.

González supuestamente alternó entre apuñalar a Yenny Santos y atender a su hijo de 4 años, quien también estaba en el apartamento.

Al sufrir por lo menos dos heridas profundas en la cabeza, Santos “fingió estar muerta” esperando que González dejara de atacarla en la mañana del 26 de abril.

Santos, de 36 años y madre de tres hijos, sobrevivió al ataque y continúa recuperándose.

Los investigadores dijeron inicialmente que González, de 34 años, murió de una herida de bala autoinfligida y luego que posiblemente había muerto a causa de disparos de respuesta de la Policía.

Informes de autopsia y toxicología, recibidos el 28 de noviembre, dijeron que una herida de bala fue la causa de la muerte de González “con lesiones en el cráneo y el cerebro”.

Niveles de alcohol y cocaína también se encontraron en el sistema de González, según las conclusiones del fiscal Blodgett.

Uso de fuerza letal “es un acto solemne”

El jefe de la Policía de Lawrence, James Fitzpatrick, bajo escrutinio por la desaparición y decapitación del estudiante dominicano de 16 años de edad, Lee Manuel Viloria Paulino, dijo que “el uso de la fuerza letal es el acto más solemne que un oficial de Policía puede realizar y es vital que estas investigaciones se lleven a cabo de una manera transparente y diligente”.

La Fiscalía dijo que su investigación incluyó entrevistas con personas que estuvieron en contacto con González hasta el tiroteo y cuando ocurrieron los disparos, agentes de Policía de Lawrence presentes en la escena, un examen de evidencia encontrada en la escena, transmisiones de radio de la Policía e informes del médico forense y el examen de balística de la Policía Estatal de Massachusetts.

Descripción del informe

“Entrevistas con Santos, así como con miembros de la familia de González, establecen, sin embargo, que González estaba al tanto de la orden de restricción y que originalmente, abandonó el apartamento”, revela el informe.

El martes 26 de abril, Santos se levantó y se preparó para ir a trabajar mientras sus dos hijos mayores salían para la escuela. Su hijo de 4 años todavía estaba en la casa con ella.

González apareció, llamando a la puerta y diciendo que estaba allí para buscar ropa. Santos lo dejó entrar, pero pronto se dio cuenta de que estaba armado con un cuchillo, le dijo ella a los investigadores.

La agarró por el pelo, le dio un puñetazo en la cara y la arrastró hasta el dormitorio. González le dijo al niño que jugara, pero el niño pequeño se armó con un cuchillo y golpeó a su padre tratando de proteger la madre.

González apuñaló a Santos un par de veces antes de ir a la sala de estar para jugar con su hijo, sostiene el informe oficial.

“Durante las dos horas siguientes, González alternó entre apuñalar a Santos que estaba en el dormitorio y atender a su hijo en la sala de estar y la cocina”, según el informe.

También hizo varias llamadas a sus hermanas, madre y un amigo, a quienes les dijo que había matado a su esposa y que necesitaba que fueran a recoger a su hijo.

El amigo fue directamente a la Policía de Lawrence, antes del mediodía. Los oficiales fueron enviados al apartamento para investigar una posible situación de homicidio y rehenes.