Francia lidera el mercado ilegal de tabaco en Europa mientras la UE endurece su regulación
PARÍS.– Francia se ha convertido en el principal mercado de tabaco ilegal de Europa, una situación que genera preocupación en momentos en que la Unión Europea avanza en la revisión de su normativa sobre productos del tabaco y estudia nuevas medidas restrictivas para combatir el tabaquismo.
Según un reciente informe de la consultora KPMG, el 41,4 % de los cigarrillos consumidos en territorio francés provienen del mercado ilícito, la cifra más alta registrada en el continente. El fenómeno ha despertado alertas entre autoridades y legisladores, que advierten sobre el crecimiento de redes criminales vinculadas al comercio ilegal de productos de tabaco.
El vicepresidente de la Asamblea Nacional francesa, Christophe Blanchet, señaló que el tráfico ilícito de tabaco está alcanzando niveles comparables a los observados en el narcotráfico.
“Estamos cerca de llegar al mismo punto que con el tráfico de drogas”, afirmó el legislador, quien además advirtió que los cigarrillos falsificados pueden resultar incluso más perjudiciales para la salud que los productos regulados.
Crece el mercado ilegal dentro de Europa
Los expertos destacan que el problema ya no se limita al contrabando procedente de países externos, sino que ha evolucionado hacia una industria clandestina instalada dentro del propio territorio europeo.
El estudio de KPMG indica que durante 2025 el mercado ilícito representó más del 10 % del consumo total de cigarrillos en la Unión Europea, equivalente a unos 41.800 millones de unidades. Esta actividad habría generado pérdidas fiscales estimadas en 16.700 millones de euros para los gobiernos europeos.
La UE revisa su normativa antitabaco
El debate cobra especial relevancia porque la Unión Europea mantiene abierta hasta el 15 de junio la consulta pública para la revisión de la Directiva de Productos del Tabaco (TPD), una normativa que podría endurecer aún más las restricciones al sector.
Entre las medidas que se analizan figuran nuevas limitaciones para productos alternativos al cigarrillo tradicional, la ampliación del empaquetado genérico y mayores restricciones sobre sabores y categorías emergentes.
La discusión gira en torno a si un endurecimiento adicional de la regulación podría contribuir a reducir el consumo de tabaco o, por el contrario, incentivar el crecimiento de los mercados ilegales, como algunos sectores consideran que ha ocurrido en Francia.
Mientras Bruselas estudia el futuro de su política antitabaco, el caso francés se ha convertido en uno de los principales referentes dentro del debate europeo sobre el equilibrio entre salud pública, regulación y combate al comercio ilícito.

