
Morgan, hermano de Mariah Carey, afirmó que la cantante tiene un fuerte problema de adicción, tanto al alcohol como a los medicamentos, por lo que cree que no es capaz de cuidar de sus gemelos de cuatro años -Moroccan y Monroe- y teme que muera igual que Whitney Houston.
“Mariah bebió durante su embarazo, e incluso cuando daba el pecho. No puedo decir que la haya visto sobria, y eso es alarmante”, reveló en entrevista a la National Enquirer.
Así mismo, afirmó que los problemas de la cantante comenzaron cuando empezó a tener problemas de salud mental, en julio de 2001, cuando se le diagnosticó una crisis emocional y física. Desde entonces, intenta olvidar sus problemas con vino y champaña. También asegura que su hermana toma a diario diferentes medicamentos, entre ellos Zyprexa, Ativan y Depakote. “No tiene apoyo a su alrededor y ella no es mentalmente capaz”, añadió.
Morgan está preocupado de que la cantante haya “sacado de su vida a las únicas personas en las que podía confiar”, por lo que los que han quedado a su lado -dice- son los que deberán cuidar de ella o serán responsables de lo que le pueda ocurrir.
“Si mi hermana aparece muerta… no miraré a otro lado. ¡Todo el que le está llenando la copa está poniendo en peligro su vida!”, finalizó.
Mariah ingresó la noche del 25 de julio de 2001 a un hospital neoyorquino después de que su madre pidiera ayuda de urgencia a la policía a causa de la crisis nerviosa que sufría su hija y que algunos allegados relacionaron con el intenso ritmo de trabajo que seguía la cantante y los problemas en la relación que mantenía con el cantante Luis Miguel.
Algunos rotativos neoyorquinos, informaron en aquella ocasión que la actriz se encontraba muy deprimida al llegar al hospital y que tenía las muñecas vendadas, lo que desató conjeturas sobre un supuesto intento de suicidio, el cual después fue desmentido por personas cercanas a la intérprete.
