
Si bien existen sólo 85 millones de iPhones, poco en relación a los 5.000 millones de dispositivos móviles que hay en el mundo, el planteo de Jobs se inscribe en la histórica discusión aplicación vs. navegador. Y no desconoce la insistencia de Google en que el contenido para móviles se consumirá a través de los navegadores (antes de adquirir Quattro por 275 millones, Apple intentó hacerse con AdMob, que finalmente se llevó Google).
