
Las víctimas mortales fueron identificadas como Mauricio Tavares, de 17 años, quien conducía el vehículo, Diego Crisóstomo, de 16, y Diego Rodríguez, también de 16 años. Los nombres de los heridos, todos menores de edad, no fueron revelados por la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) para proteger su integridad.
El accidente y las posibles causas
El siniestro se registró alrededor de la 1:10 de la madrugada cuando una yipeta Mitsubishi blanca, en la que viajaban ocho jóvenes, impactó contra un poste del tendido eléctrico tras deslizarse.
De acuerdo con el informe preliminar, el vehículo se desplazaba a alta velocidad. El velocímetro fue encontrado marcando 150 kilómetros por hora, lo que refuerza la hipótesis de que la velocidad fue un factor determinante en la pérdida de control.
Las autoridades confirmaron que uno de los ocupantes, de 18 años, era el único mayor de edad y se encuentra fuera de peligro. Los demás heridos reciben atenciones médicas en diferentes centros hospitalarios de Santiago.
Conmoción en la ciudad
La tragedia ha causado gran impacto en la comunidad santiaguera, especialmente por la corta edad de las víctimas.
La Digesett y el Ministerio Público investigan las circunstancias del accidente para establecer responsabilidades y prevenir hechos similares en la concurrida vía que conecta sectores claves de la ciudad.
