Iglesia dice RD y Haití sectores promueven el odio

iglesia-dice-sectores-fomenta-odio.jpgSANTIAGO.- El Arzobispado de esta ciudad definió como “trago amargo” para quienes buscan otras vías de solución, la disposición de los gobiernos dominicano y haitiano de hallar salidas a través del diálogo, para lo cual han designado sendas comisiones de alto nivel.

Por eso, saludó los resultados obtenidos en la segunda ronda de negociaciones entre los comisionados dominicanos y haitianos, en procura de desaparecer las diferencias que distancian ambas naciones.

La posición de la iglesia santiaguera consta en el editorial de la edición de este domingo de su vocero escrito Camino en el que, con el título de “Bendito diálogo”, analiza el presente y futuro común de ambos países.

Sostiene que las conversaciones que han tenido las autoridades en Juana Méndez y Jimaní “han sido los escenarios para la distensión y el diálogo franco y sincero para así alcanzar la armonía entre dos vecinos que están llamados a comprenderse”.

Como una muestra de lo importante que es el diálogo en momentos tan especiales, el rotativo religioso recuerda que en Ginebra la oposición y el gobierno de Siria han tenido que sentarse para buscar una salida “a la desgarradora situación que vive su pueblo a causa de la guerra fratricida”.

“En este espejo de encuentro debemos vernos y estos aconte­cimientos deben indicarnos el camino a dominicanos y haitianos de que nuestros problemas comunes sólo tienen una vía de solución que es el diálogo y la colaboración recíproca respetando cada pueblo su forma de ser”, precisa.

No obstante, Camino admite que existen algunos sectores dominicanos y haitianos que promueven el odio, el desencuentro, la confrontación y la división permanente.

Por eso, estima que estas jornadas de negociaciones “son un trago amargo porque ellos apuestan a otras vías de solución que sólo conducen a la destrucción y al rencor”.

Al tiempo porque aboga para que siga desarrollándose lo que llama “diálogo constructivo”, Camino exhorta a que se continúen buscando alternativas de progreso para los más pobres de ambos países “que a fin de cuentas son utilizados para defender causas innobles que sólo benefician a los responsables de su atraso y miseria”.