Iglesia llama a enfrentar violencia y crisis social desde la fe y la acción
Santo Domingo.– En medio de un contexto marcado por la violencia intrafamiliar, el odio y diversas crisis sociales, el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Morel Diplán, hizo un llamado a atender con urgencia el impacto emocional y espiritual que estas problemáticas están dejando en la población.
Durante la homilía de la Misa Crismal, celebrada este Jueves Santo en la Catedral Primada de América, el prelado advirtió que cada vez más personas se ven afectadas por situaciones que reflejan una sociedad herida, necesitada no solo de respuestas materiales, sino también de acompañamiento humano y espiritual.
Monseñor Morel Diplán insistió en que la Iglesia no puede limitarse a pronunciar mensajes, sino que debe actuar como un espacio de acogida, orientación y compromiso con quienes atraviesan momentos difíciles. Señaló además que muchas de estas realidades están ligadas a desigualdades sociales y a intereses particulares, por lo que consideró necesario fortalecer la responsabilidad colectiva.
En la celebración, que reunió a numerosos fieles, también se llevó a cabo la renovación de las promesas sacerdotales, en la que los presbíteros reafirmaron su fidelidad a Cristo y su misión dentro de la Iglesia.
Asimismo, fueron bendecidos los óleos de los catecúmenos y de los enfermos, y se realizó la consagración del Santo Crisma, elementos que serán utilizados durante el año en sacramentos como el bautismo, la confirmación y las ordenaciones.
El arzobispo exhortó a los fieles a asumir un rol más activo en la vida comunitaria, recordando que la transformación social no depende solo de las instituciones, sino también del compromiso de cada ciudadano.
“El momento que vivimos nos invita a mirar al otro con más sensibilidad, a actuar con responsabilidad y a construir juntos una sociedad más justa y solidaria”, expresó.
La actividad se desarrolló en un ambiente de recogimiento propio de la Semana Santa, tiempo que la Iglesia considera propicio para la reflexión, la fe y la renovación espiritual.

