
Numerosos objetos escultóricos y artesanales, muchos de ellos de origen alemán, fueron confiscados en procedimientos a dos locales comerciales y una vivienda, pero no hubo detenidos, según el reporte oficial.
«Esta investigación constituye un verdadero aporte a la misión institucional de luchar contra el antisemitismo y toda forma de discriminación, trabajando día a día por una sociedad inclusiva y pluralista, en la que el odio no sea tolerado», dijo en un comunicado la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas(DAIA), entidad política de la colectividad judeo-argentina, de más de 300.000 miembros.
Argentina fue un santuario de criminales nazis después de la II Guerra Mundial. El caso más impactante fue el del responsable de la llamada «solución final» y exterminio de judíos, el teniente coronel de las SS Adolf Eichmann.
Eichmann fue secuestrado por un comando israelí en 1960 en un suburbio de Buenos Aires y juzgado en Jerusalén, donde fue condenado a morir en la horca por crímenes contra la humanidad.
Otros jerarcas nazis que vivieron en Argentina fueron Alois Brunner, Joseph Mengele, Josef Schwammberger, Walter Kutschmann, Eric Priebke y Eduard Roschmann.
Todas las piezas de arte serán llevadas al Museo del Holocausto de Buenos Aires, según las autoridades.
En los operativos fueron encontradas también antigüedades de origen japonés, chino y egipcio, incluidas piezas de la «Lista Roja de Objetos Culturales Chinos» emitida por la Unesco.
La Unesco ha ordenado la protección de objetos de esta Lista Roja debido a su interés internacional y valor histórico.
El ministerio dijo que también «se recuperaron objetos paleontológicos como ammonites pulidos, ámbar, animales momificados y trozos de caparazón de gliptodonte, junto con vasijas y utensilios líticos de la prehistoria».
«El material, de origen ilegal, estaba oculto detrás de una pared falsa», en uno de los locales, según el informe oficial.
