
Mediante una carta dirigida a Fernández Mirabal, fechada el 21 de abril del año en curso, varios Inmortales y Glorias del Deporte expresan con extrañeza de como el incumbente del Ministerio de Deportes alega cumplir la Ley en unos casos y en otros esquiva hacer lo mismo. Le solicitan corrija la situación que está llevando a la indigencia a decenas de meritorios deportistas.
En la carta suscrita por Gioriver Arias, Héctor Romero, Mayobanex Mueses, José –Boyón- Domínguez y Heida Joaquín, Inmortales del Deportes, así como por Guadalupe Ruiz y Rolando Gómez Suardy, Glorias del Deportes, en representación de más de un centenar de deportistas a los cuales les han sido cancelados los salarios que por sus méritos, entregaba el Estado Dominicano.
Indican que la Ley 85-99 establece que los atletas después del retiro les sea asignado un salario para evitar que en sus años de vida “vivan en la indigencia”.
En la carta acusan a Fernández Mirabal de usar los recursos de los Inmortales y Glorias del Deportes para incrementar los salarios a allegados suyos.
“Cuando necesites dinero para aumentarle a tus amigos y amigas en servicio no abuses de los que disponen de ese magro sueldo para medicinas y mitigar el hambre y la miseria que supuestamente es el objetivo de la ley 85-99”, dice la comunicación.
Añaden que el Ministro de Deportes Fernández Mirabal “Aprovecha el silencio y la disciplina de oficiales de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional que fungen de entrenadores nacionales e internacionales para cancelarlos”.
Llaman la atención de que “esas familias te recordarán para siempre cuando el dinero no les alcance para comprar medicina u otras necesidades”.
Lamentan que esa situación esté tocando a “héroes deportivos”, señalando que muchos de los cesanteados son profesionales en diferentes áreas, trabajando desde hace más de treinta y hasta cuarenta años, para que ahora se les quiera negar su derecho a pensión”.
Recordaron que en una reunión realizada el 31 de diciembre de 2012, el vice Ministro de Deportes Aníbal Portorreal para tratar sobre el conflicto “semántico” entre la Ley 379-81 y la 85-99 y se les hizo saber que sería resuelto.
Posteriormente fueron llamados nueva vez el 27 de diciembre de 2013 para indicarles que debían elegir suspender la pensión o su labor como entrenador. En lo adelante se han producido cancelaciones paulatinamente.
