El viernes British Petroleum (BP), propietaria de la plataforma hundida, advirtió que esta técnica nunca se probó a tanta profundidad, en este caso de 1.600 metros, y que no existen garantías de que funcione.
«Este es un aparato muy grande y debe ser ubicado de forma muy precisa», selñaló el jefe de operaciones de BP, Doug Suttles. «Sin duda, habrá complicaciones», concedió.
Las estimaciones de los expertos establecen que cada día se vierte al mar el equivalente a 5.000 barriles de crudo desde las dos fugas localizadas, lo que supone una gran amenaza al medio ambiente y a industria pesquera situada a lo largo de la costa del Golfo de México.
