Inundaciones en Texas dejan más de 100 muertos y devastación en campamentos infantiles
Texas, EE.UU.- En la madrugada del 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos, intensas lluvias provocaron una de las inundaciones más devastadoras registradas en el centro de Texas. Barrios enteros desaparecieron por las crecidas repentinas y más de 100 personas han muerto hasta el momento, según reportes oficiales.
Los cuerpos de emergencia siguen desplegados en labores de búsqueda y rescate a lo largo del río Guadalupe, especialmente en la comunidad de Hunt, donde la situación se tornó crítica el pasado sábado.
Lluvias torrenciales y suelos secos: combinación letal
El Servicio Meteorológico Nacional ya había emitido alertas por posibles inundaciones desde el jueves. Sin embargo, la intensidad de las lluvias superó todas las previsiones. En tan solo tres horas, Hunt recibió alrededor de 16 centímetros de agua, un fenómeno considerado estadísticamente como un evento que ocurre una vez cada 100 años.
La combinación de precipitaciones intensas sobre suelos extremadamente secos —producto de una prolongada sequía— agravó la situación. El agua no fue absorbida, generando escorrentías masivas hacia ríos y arroyos, lo que ocasionó crecidas súbitas.
El nivel del río Guadalupe, que atraviesa varias comunidades y campamentos de verano, subió de apenas 9 centímetros a casi 9 metros en cuestión de horas.
Catástrofe en campamentos juveniles: 27 muertes confirmadas
Uno de los lugares más afectados fue el Campamento Mystic, un campamento cristiano exclusivo para niñas ubicado en una zona de alto riesgo de inundaciones. Durante la madrugada del viernes, las aguas se desbordaron violentamente en la confluencia del río South Fork Guadalupe y el arroyo Cypress, zona donde se encuentra el campamento.
Las autoridades confirmaron la muerte de 27 campistas y consejeros, mientras que 10 niñas y un monitor continúan desaparecidos. Fotografías del lugar muestran cabañas destruidas, colchones flotando entre el lodo y paredes arrancadas por la fuerza del agua.
En contraste, el cercano Campamento La Junta, exclusivo para niños, no reportó víctimas, ya que gran parte de sus instalaciones se encuentra fuera de las zonas de mayor riesgo, según el mapa de la Capa Nacional de Riesgo de Inundación de FEMA.
Inundaciones nocturnas y fatiga de alertas complican respuesta
Uno de los factores que complicaron la evacuación fue el horario en que ocurrieron las lluvias. Muchas personas dormían cuando se emitieron las alertas, entre las 1:14 a.m. y las 5:34 a.m., lo que redujo las posibilidades de reacción oportuna. Además, zonas como Hunt cuentan con cobertura celular limitada, lo que afectó la recepción de avisos meteorológicos.
A esto se suma la llamada “fatiga de alertas”, una saturación de notificaciones de emergencia a la que muchos residentes ya no responden con urgencia, debido a la frecuencia con que se emiten en regiones propensas a tormentas intensas.
Cambio climático y eventos extremos
Expertos advierten que este tipo de fenómenos extremos —lluvias concentradas, sequías prolongadas e inundaciones letales— se están volviendo más frecuentes por el calentamiento global. Texas, en particular, ha registrado múltiples eventos de inundación severa en los últimos años, y 2024 fue uno de los peores en términos de emergencias por crecidas repentinas en todo EE.UU.
El juez del condado Kerr, Rob Kelly, expresó que, aunque la región está acostumbrada a las inundaciones, nadie imaginó una tragedia de esta magnitud:
“No teníamos motivos para creer que esto iba a ser parecido a lo que pasó aquí. Ninguno en absoluto”, lamentó.

